domingo, 28 de noviembre de 2010

Mandalas para meditar

Este mandala evoca a la madre naturaleza, al crecimiento personal, al conocimiento y abre las puertas de la comunicación con los nuestros, con la humanidad, contribuye al fluir de la información. Descripción:
-Color verde: fertilidad, crecimiento, es el color del maestro, del sanador. Estimula el chakra situado en el corazón.
-Colores tierra: la madre tierra, fuerza de gravedad, centra, estabiliza (en relación con el hecho de volver a la tierra, de mantener los pies en el suelo).
-Símbolo/árboles: en general está relacionado con la fertilidad y el crecimiento. Por otro lado el árbol simboliza el equilibrio entre el mundo terrenal y el espiritual. Con sus raíces agarradas a la tierra, al mundo físico, en su crecimiento el tronco, desarrolla sus ramas frondosas hacia el cielo tocando el mundo espiritual. El árbol es un ser vivo fuerte, de gran longevidad.
-Símbolo/ tréboles de cuatro hojas: llama a la magia, a la suerte y a la naturaleza.
-Símbolo/raíces: el fin es el mantener los pies en el suelo, la atención junto a la intención, es el antagónico del símbolo trébol para producir equilibrio en nuestro interior.
Este otro mandala tiene como objetivo aumentar nuestro nivel de  espiritualidad, abrirnos al misticismo, llenarnos de la energía  sanadora  procedente del cosmos, con este llamamos al conocimiento procedente del plano superior.
Los colores: blanco, negro y distintos morados contribuyen al crecimiento espiritual.
El color morado estimula el chakra de la coronilla y con ello nuestro nivel espiritual.
Los círculos concentrados en otros mismos evocan al cosmos, a lo infinito, a los distintos planos y niveles de espiritualidad. A la física y a la energía.
El mantra OM, situado en el centro y en el nivel más externo del mandala, tiene como función la de atraer lo divino, a la energía primera y creadora. Estimula el chakra de la coronilla, el supremo y con ello abre nuestra conciencia hacia el mundo espiritual.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Amistad. Osho

La primera amistad ha de ser con uno mismo, y en muy contadas ocasiones encontraréis a una persona que sea amigable hacia sí misma. Somos enemigos para nosotros mismos, y en vano esperamos  poder ser amigos de otros.
Se nos ha enseñado a condenarnos. El amor a uno mismo se ha considerado como un pecado. No lo es. Es el cimiento de los demás amores, su misma fundación. Solo a través del amor a uno mismo resulta posible el amor altruista. Porque el amor a uno mismo ha sido condenado, todas las demás posibilidades de amor han desaparecido de la Tierra. Ha sido una estrategia muy astuta para destruir el amor.
Es como si le dijerais a un árbol: «No te nutras a través de la Tierra; eso es un pecado. No te nutras de la Luna y del Sol y de las estrellas; eso es egoísmo. Sé altruista... sirve a otros árboles». Parece lógico, y ahí radica el peligro. Parece lógico: si queréis servir a otros, entonces sacrificaos; el servicio significa sacrificio. Pero si un árbol se sacrifica, morirá, no será capaz de servir a ningún otro árbol; no será capaz de existir.
Al hombre se le ha enseñado: «No te ames a ti mismo». Ese casi ha sido el mensaje universal de las así llamadas religiones organizadas. No de Jesús, pero desde luego del cristianismo; no de Buda, pero sí del budismo... todas las religiones organizadas han tenido una enseñanza: condenaos, sois pecadores, no valéis nada.
Y debido a esa condena, el árbol del hombre se ha encogido, ha perdido lustre, ya no puede regocijarse. La gente se arrastra de algún modo. La gente no tiene raíces en la existencia... está desarraigada. Intenta ser de ayuda a otros sin conseguirlo, porque ni siquiera ha sido amigable consigo misma.
Fuente: Día a día. Osho

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Una mirada al futuro. Khalil Gibran

Desde atrás del muro del Presente oí los himnos de la humanidad. Oí el sonido de las campanas que anunciaban el comienzo de la plegaria en el templo de la Belleza. Campanas moldeadas con el metal de la emoción y suspendidas sobre el altar sagrado, el corazón humano.
Desde atrás del Futuro vi multitudes que cumplían con su culto en el seno de la Naturaleza, sus rostros vueltos al Oriente, esperando la inundación de la luz de la mañana, la mañana de la Verdad.
Vi la ciudad en ruinas y que nada quedaba para hablar al hombre de la derrota de la Ignorancia y del tiempo de la Luz.
Vi a los ancianos sentados a la sombra de los cipreses y de los sauces, rodeados por jóvenes que oían sus narraciones de otros tiempos.
Vi a los jóvenes rasgueando sus guitarras y tocando sus caramillos, y a las doncellas bailando bajo los jazmines, con las trenzas al viento.
Vi a los hombres cosechando trigo y a sus esposa reuniendo las gavillas y cantando alegres canciones.
Vi a una mujer que se adornaba con una corona de lilas. Vi que la amistad entre el hombre y todas las criaturas se estrechaba, y familias de pájaros y mariposas, confiadas y seguras, que volaban hacia los arroyos.
Vi que no había pobreza; tampoco encontré exceso. Vi que la fraternidad y la igualdad reinaban entre los hombres.
Vi que no había médicos, porque cada uno tenía los medios y el conocimiento para curarse a sí mismo.
Encontré que no había sacerdotes, porque la conciencia había llegado a ser el Supremo Sacerdote. Tampoco vi abogados, porque la Naturaleza había tomado el lugar de los tribunales y regían tratados de amistad y unión.
Vi que el hombre sabía que él es la piedra fundamental de la creación y que se ha elevado por encima de la pequeñez y bajeza y ha arrancado el velo de la confusión de los ojos del alma. Este alma ahora lee lo que las nubes escriben en el cielo y lo que la brisa dibuja sobre la superficie del agua; ahora entiende el significado del perfume de las flores y las modulaciones del ruiseñor.
Fuente: Pensamientos y meditaciones. Khalil Gibran

domingo, 21 de noviembre de 2010

La danza de la luna. Osho

Danza bajo la luna llena, canta bajo la luna llena, y pronto encontrarás que surge un nuevo ser en ti que no es tu personalidad: es tu esencia.  La luna la jalará, sólo tienes que ser consciente de ella.
Bailar en una noche de luna llena es una de las más grandes meditaciones.  Sin propósito alguno, simplemente baila con la luna, permitiendo que te penetre.  Cuando bailas eres vulnerable, estás más abierto.  Si realmente te emborrachas con el baile, (el bailador desaparece y sólo está el baile), entonces la luna penetra hasta el centro de tu corazón, sus rayos llegan hasta el interior de tu ser. Empezarás a encontrar que cada noche de luna llena se convierte en un día que va marcando tu vida.

Fuente: Tónico para el alma. Osho

viernes, 19 de noviembre de 2010

Colores de las velas. Propiedades.

Todos los colores irradian vibraciones diferentes cada día. Si manejamos un color que coincida con nuestra propia vibración o deseo, la energía fluirá correctamente derramando equilibrio, armonía y salud.
Elija una vela de color apropiado para lo que quiere lograr y enciéndala durante unos minutos cada día.
Azul claro: Habilidad psíquica y compasión.
Todos tenemos habilidades psíquicas que podemos desarrollar, y el azul claro tradicionalmente se ha asociado a los poderes psíquicos. También es un buen color para usar durante la meditación y entrar en contacto con nuestras intuiciones y emociones suaves. Si su corazón se ha endurecido, tal vez porque fue herido, puede usar una vela azul claro para entrar nuevamente en contacto con su lado más sensible.
Azul: Serenidad, paz interior, incrementar la intuición, sanación, tranquilidad y perdón.
Uno de los mejores regalos que puede uno darse a sí mismo es un sentimiento de paz interior. Es uno de los ingredientes esenciales para una vida feliz, equilibrada. Meditar con una vela azul nos ayuda a entrar en contacto con esa área de equilibrio interior.
Azul marino: Armonía, comprensión y verdad.
Azul plata: Sabiduría profunda, intuición.
Verde mar: Sanación y protección emocional, y acción tranquilizante.
Verde claro: Nuevos comienzos, parecer y sentirse más joven.
El verde claro es el color de la nueva vida, de la primavera. A menudo este color se usa para originar un sentimiento de renacimiento y renovación.
Verde: Sanación, dinero, prosperidad, suerte, fertilidad y abundancia.
Turquesa: Conocimiento, meditación y creatividad.
Amarillo: Clarividencia, aprendizaje, mente, comunicación, felicidad, suerte e inteligencia.
Rojo: Amor, pasión, energía, entusiasmo y valor.
Rosa: Autoestima y reforzamiento de la amistad.
Naranja: Fortaleza, autoridad, atracción, alegría, éxito y pensamientos positivos.
Melocotón: Fortaleza y alegría suaves.
Rosado: Amor emocional, amistades, bondad y generosidad, ternura, armonía y afecto.
Es importante recordar que el amor emocional no siempre es lo mismo que el amor romántico. Encender una vela rosada nos abre al amor de tipo comunitario, el amor que se encuentra en las amistades y el amor a todos los seres vivos.
Morado: Confianza, éxito, progreso profesional, espiritualidad, sabiduría y conciencia psíquica.
Lavanda: Intuición, dignidad y espiritualidad.
Marrón: Fortaleza, estabilidad y adquisición de tierras.
Una vela marrón es perfecta para penetrar en nuestras reservas interiores en busca de fortaleza, estabilidad, viabilidad y autodisciplina, porque el marrón representa la Tierra y usted necesita estar sólidamente asentado a fin de ser capaz de sacar fuerzas de su propio interior. También es un color excelente si está buscando una casa a la que mudarse o está interesado en comprar un terreno.
Negro: Transformación, magia, sabiduría subconsciente, absorción y destrucción de la energía negativa y cambio. El color negro representa cosas diferentes para personas diferentes. En primer lugar, en la cultura occidental, se considera como un color de luto o gran seriedad, incluso puede representar al mal, pero para otros simboliza lo oculto, la mente profunda subconsciente o los recuerdos reprimidos y los antiguos miedos. También contiene las semillas de la creatividad, listas para ser liberadas. ¡Es como la noche, siempre dispuesta a entregarse a un día nuevo y resplandeciente!
Blanco: Protección, paz, pureza, verdad, armonía y logro espiritual. El blanco siempre se ha relacionado con un nivel superior de pureza. Así pues, para alcanzar nuestro más alto nivel de energías vibratorias, deseos y logro espiritual, es muy recomendable meditar con una vela blanca.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Meditación con una vela.

Rezar a la luz del fuego es una práctica sumamente antigua, que se remonta a los albores de la civilización. El fuego, que es uno de los elementos más poderosos, puede limpiar una determinada área, pero al mismo tiempo destruirla. Calienta, pero también quema. La meditación con velas es una herramienta que utiliza el poder del fuego. Se emplea para visualizaciones y para calmar el ser interior. De hecho la llama  simboliza el ser interior.
El color de una vela representa un importante papel para alcanzar el resultado deseado, al igual que su aroma. Puede elegir el color o el aroma apropiado de acuerdo a lo que quiere lograr. O simplemente una vela blanca para alcanzar nuestro más alto nivel de energías vibratorias, deseos y logro espiritual.
Propuesta para meditar
Siéntese en una habitación oscura -o una habitación iluminada por una luz débil-, puede acompañar la meditación con una música suave. Tome entre sus manos una vela del color con el que desee trabajar. Mientras se sienta sosteniendo la vela, cierre los ojos y respire profundamente tres veces. Si hay algo específico en lo que quiere meditar, deje que la imagen de ese objeto o sentimiento entre en su mente. Abra los ojos. Si no hay nada específico, entonces simplemente aclare su mente, coloque la vela en un candelabro y enciéndala.
Ahora, siéntese de nuevo y mire fijamente la llama durante unos minutos. Perciba los colores, la manera en que baila, se eleva y adelgaza, y luego se acorta y se ensancha. Sea conciente de cada respiración, de cada sensación de su piel y de la temperatura de la habitación. Deje que su mente conciente fluya mientras sus mente inconciente "conversa" con la llama. Si tiene una imagen formada de lo que desea, sumérjase en esa imagen y piense que realmente está viviendo su deseo. Imagine cada una de sus facetas. Continúe cómodamente sentado frente a la vela todo el tiempo que quiera, simplemente relájese y disfrute de la luz. Simplemente continúe meditando mientras se sienta cómodo haciéndolo.
Cuando medita, lo que está haciendo esencialmente es pedir a la energía del universo que lo ayude. Sobre todo, disfrute de un momento de tranquilidad y de paz interior.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Acerca del Amor. Osho

El amor es la luminosidad, la fragancia de conocerse a uno mismo, de ser uno mismo.  Es alegría desbordante.  El amor ocurre cuando descubres quién eres; entonces no puedes hacer otra cosa que compartir tu ser con los demás.  El amor ocurre cuando te das cuenta de que no estás separado de la existencia, cuando te sientes en una orgásmica unidad orgánica con todo lo que existe.
El amor no es una relación, es un estado del ser, no tiene nada que ver con nadie más.  Uno no se “enamora”, uno es amor.  Y por supuesto cuando uno es amor, uno está “enamorado”; pero eso es un resultado, una consecuencia; ese no es el origen del amor.  Su origen es que uno es amor.
¿Y quién puede ser amor?  En realidad si no eres consciente de quién eres no puedes ser amor.  Serás miedo.  El miedo es justo lo contrario al amor.  Recuerda, el odio no es lo contrario al amor, como la gente cree; el odio es amor puesto boca abajo, no es lo contrario al amor.  Lo verdaderamente opuesto al amor es el miedo: en el amor uno se expande, en el miedo uno se encoge; en el miedo uno se cierra, en el amor se abre; en el miedo uno duda, en el amor confía; en el miedo uno se siente solo, en el amor desaparece; por lo que no es una cuestión de soledad en absoluto.  Cuando uno no es, ¿cómo puede sentirse solo?  Entonces los árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están todavía dentro de ti.  El amor ocurre cuando has conocido tu paraíso interior…
Los niños están libres del miedo, nacen sin miedo.  Si la sociedad puede apoyarlos, ayudarlos a subir a los árboles, escalar montañas y nadar en océanos y ríos; si puede ayudarlos de cualquier forma posible a convertirse en aventureros, aventureros de lo desconocido; si puede crear una gran búsqueda en lugar de darles creencias muertas, entonces los niños se convertirán en grandes amantes de la vida.  Y esa es la verdadera religión.  No hay religión más elevada que el amor.
Medita, danza, canta y profundiza más en ti mismo.  Escucha más atentamente a los pájaros.  Mira a las flores con respeto, maravíllate; no acumules conocimiento, no vayas etiquetando las cosas.  Eso es el conocimiento: el gran arte de etiquetarlo todo, categorizarlo todo.  A partir de ahora, empieza a aprender a tocar la flauta o la guitarra.  Encuéntrate con gente, mézclate con ella, con tanta como puedas, porque a través de cada persona se muestra una cara diferente de Dios.  Aprende de la gente. No tengas miedo; esta existencia no es tu enemiga.  Esta existencia te protege, está dispuesta a ayudarte en todo lo posible.  Si confías, empezarás a sentir una nueva fuente de energía en ti; esa energía es el amor.  Esa energía quiere bendecir toda la existencia, porque en esa energía uno se siente bendito.  Y cuando te sientes bendito, ¿qué otra cosa puedes hacer excepto bendecir toda la existencia?
El amor es un profundo deseo de bendecir toda la existencia.

Fuente: Los misterios de la vida. Osho

domingo, 14 de noviembre de 2010

Paz perfecta - Cuento

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El Rey admiró y observó todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo, era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban.
Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura, también tenía montañas, pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos truenos. Montaña abajo parecía el retumbar un espumoso torrente de agua.
Todo esto no se revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido.
Allí en el rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en medio de su nido… Paz perfecta.
El Rey escogió la segunda.
Y explicó a sus súbditos el porqué:
Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro ni dolor.
Paz significa que a pesar de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.

Creo que este es el verdadero significado de la paz.
Cuando encontremos la paz en nuestro interior, tendremos equilibrio en la vida.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Sonrisa interna. Osho

Cuando estés sentado sin nada que hacer, relaja la mandíbula inferior y abre ligeramente la boca. Empieza a respirar desde la boca, pero sin profundidad. Deja que el cuerpo respire, de modo que la respiración sea superficial y se haga cada vez más superficial.
Y cuando sientas que la respiración es muy superficial y tengas la boca y la mandíbula sueltas, todo tu cuerpo se sentirá muy relajado. En ese momento, empieza a sentir una sonrisa: no en la cara, sino en todo tu ser interno.
No es una sonrisa que viene de los labios: es una sonrisa existencial que se extiende por dentro.
No hace falta sonreír con los labios del rostro, es como si sonrieras desde el vientre.
Y es una sonrisa, no una risa, de modo que es muy, muy suave, delicada, frágil, como una pequeña rosa que se abre en el vientre, permitiendo que su fragancia se extienda por todo el cuerpo.
Cuando conozcas qué es esta sonrisa, podrás sentirte feliz durante 24 horas. Y cuando sientas que estás perdiendo esa felicidad, cierra los ojos, y retoma otra vez esa sonrisa, que volverá a estar ahí. Durante el día puedes recuperar la sonrisa interna todas las veces que quieras.

Siempre está allí.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cerrando círculos. Paulo Coelho

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

El arte de vivir. Osho

Recientemente has dicho que la mayoría de la humanidad está vegetando, no viviendo. Por favor, explícanos el arte de vivir para que también la muerte pueda convertirse en una celebración.

El hombre nace para vivir la vida, pero puede perdérsela; todo depende de él. Puede respirar, puede comer, puede envejecer, puede caminar hacia la tumba, pero eso no es vivir. Es una muerte gradual de la cuna a la tumba, una muerte gradual de setenta años. Y debido a que a tu alrededor hay millones de personas muriéndose gradualmente, muriéndose lentamente, empiezas a imitarlas. Los niños aprenden todo de las personas que les rodean, y estamos rodeados de muerte. Así que primero habrá que entender lo que quiero decir con vivir la vida. No consiste solamente en hacerse viejo. Consiste en hacerse mayor, en crecer. Envejecer y crecer son dos cosas diferentes. Cualquier animal es capaz de envejecer; crecer es el privilegio de los seres humanos. Pero solamente unos pocos ejercen su derecho.
Crecer significa adentrarse cada vez más profundamente en el principio de la vida momento a momento; significa distanciarse de la muerte, no adentrarse en la muerte. Cuanto más profundamente te adentras en la vida, tanto más percibes la inmortalidad inherente en ti. Te distancias de la muerte; llega un momento en que puedes ver que la muerte no es otra cosa que un cambio de atuendo, un cambio de casa, un cambio de forma; nada muere, nada puede morir. La muerte es la mayor ficción.
Para crecer, simplemente mira un árbol. A medida que el árbol crece hacia arriba sus raíces crecen más profundamente hacia abajo, más hondo. Hay un equilibrio: cuanto más se eleva el árbol, más profundas son sus raíces. No puede existir un árbol de cincuenta metros de altura que tenga raíces pequeñas; no podrían sostener a un árbol tan grande. En la vida, crecer significa profundizar en ti mismo: es ahí donde están tus raíces.
Fuente: De la medicación a la meditación. Osho

lunes, 8 de noviembre de 2010

Velas aromáticas

Las velas aromáticas además de ser fuentes de placer, ayudan a mejorar la calidad de vida creando ambientes especiales:
Sándalo: Efectos calmantes y afrodisíacos.
Romero: Estimula todos lo órganos internos, hace entrar en calor, fortalece y abre el apetito.
Eucalipto: Energía y calor para el cuerpo y la mente, da alivio a enfermedades respiratorias.
Menta: Ejerce un efecto calmante en los niños, ayuda a disminuir los dolores de cabeza, combate nauseas y mareos.
Pino: Ideal para descongestionar la nariz, alivia el agotamiento nervioso y fatiga, funciona también como un aromatizante natural.
Pachuli: Antidepresivo y afrodisíaco, aumenta la capacidad de concentración y agudiza la mente.
Incienso: Combaten el estrés, reduce la ansiedad, revitaliza cuerpo y mente, además produce una sensación de serenidad.
Lavanda: Aroma refrescante que fortalece el sistema nervioso, disipa miedos y minimiza la ira, reduce las preocupaciones, la melancolía y el estrés, vence el insomnio.
Citronela: Perfuma y espanta insectos, trata el agotamiento nervioso y los dolores de cabeza.

Velas. Significado de los colores

Azul (Paz - Armonía - Bondad - Salud)
Las velas de este color son aptas para llevar serenidad a algún asunto o persona. Incentiva cualidades espirituales como la sinceridad, la fe, la esperanza, el amor, la fidelidad, etc. Así que es ideal para calmar tensiones después de disputas, para arreglar una situación difícil entre personas, así como para conectarse mejor con el mundo espiritual.
Rojo (Amor - Pasión - Dominio - Fuerza)
Este color se relaciona con el amor, ya que tradicionalmente es el color del corazón. Se utiliza para hacer crecer el amor pasional dentro de la pareja. Además sirve de protección contra la envidia o negatividad de gente molesta. También es muy utilizado para fomentar el valor en una persona que va a afrontar algún peligro e incluso es un color protector de las energías físicas y psíquicas. Se utiliza también para fortalecer los emprendimientos, sean de empresas, negocios, comercios, estudios.
Amarillo (Dinero - Abundancia - Consuelo)
Es el color del intelecto por naturaleza, ideal para los estudiantes. Una vela amarilla será utilizada para traer claridad de pensamiento, despertar el poder de la mente o las cualidades que ésta puede ofrecernos. Pero también es utilizada para llevar la alegría a alguien o algo, ya que al interpretarse como el color del sol, se busca con ella la vitalidad y ganas de vivir. Será pues una vela muy utilizable en depresiones o tristezas. En definitiva, allí donde haya que llevar luz y claridad mental, el amarillo será ideal.
Naranja (Concentración - Claridad Mental)
Una vela naranja recoge un poco de la energía de una roja y una amarilla. Su empleo favorece los buenos negocios, el éxito en algún emprendimiento comercial o cultural. Es ideal para atraer la armonía y el estímulo a tu vida. Además introduce una mezcla de alegría y serenidad muy útiles para que las cosas nos salgan bien. En el naranja se esconde una energía de atracción muy potente de manera que será muy útil para potenciar lo que estemos pidiendo. También son muy eficaces para conseguir una buena comunicación con los demás.
Índigo (Espiritualidad)
Sirve para el crecimiento espiritual, ayuda a calmar los impulsos y la depresión.
Rosa (Amor - Dulzura - Amistad - Armonía del lugar)
Es de una vibración superior al rojo porque se ha mezclado con el blanco. En este caso las velas rosas apelan al amor más sincero, el romanticismo, las cualidades divinas como la dulzura, serenidad y cariño. Es el color de la compasión y del amor divino. También es una buena vela para utilizar en ceremonias de salud ya que representa la belleza y la perfección. Activa los sentimientos y nos ayuda a ser mejores personas. Es una energía muy sutil.
Verde (Dinero - Negocio - Prosperidad-Salud)
Es el color de la fertilidad relacionado con la madre tierra. Así que será muy útil para asuntos que necesiten una gran productividad o creatividad. Atrae el equilibrio a la mente, cuerpo y espíritu permitiendo forjar una importante estabilidad y seguridad casi inquebrantables. También es un color asociado a la salud de manera que podrá usarse para atraer o solucionar algún tipo de enfermedad.
Blanco y Dorado:
Blanco: (Descanso - Comunión - Pureza - Espiritualidad - Limpieza) Dorada: (Negocio - Poder espiritual)
Al encender una vela blanca con el propósito de limpiarnos, todo lo negativo ve va apartando y empezaremos a sentir la tranquilidad que nos trasmite esta vela. Son las más recomendadas. Pero también ayudan a atraer energías positivas necesarias para cualquier ocasión. Además ambas velas suelen ser comodín para muchas cosas, especialmente la blanca por contener en ella todos los colores. Por eso, la mayoría de las ceremonias se pueden hacer exclusivamente con el color blanco, para pedir cualquier cosa que necesitemos, desde los aspectos materiales a los espirituales.
Marrón (Equilibrante)
Es un color asociado a la tierra. Restaura la confianza en uno mismo o en la vida. Pero hay que tener cuidado porque en su aspecto negativo puede atraer incertidumbre, así que cuando se use, se debe especificar muy bien lo que se quiere, no sea que obtengamos un efecto contrario a la petición. Puede ser utilizada también en aquello que se quiera hacer más estable y firme como los negocios. Bueno para la sanación, limpia y protege los objetos, las casas y a los animales. También debemos recurrir a ellas para obtener fertilidad, en el caso que queramos tener hijos.
Negro (Contra la negatividad)
Este color es muy poderoso para la protección de la familia y para absorber las energías negativas que son recogidas por la persona sin saberlo o que son enviadas directamente hacia la persona.
Morado y Púrpura (Concreción y soluciones)
Es el color que mezcla el rojo con el azul. Tradicionalmente las velas moradas se utilizan para atraer poder y prestigio al peticionario. Por ejemplo es ideal para pasar una entrevista de trabajo o conseguir algo muy deseado. También es ideal para los exámenes.
Plata y gris (Neutral, madurez, despejar la mente)
Es considerado tradicionalmente un color neutral por encontrarse entre el blanco y el negro. Por ello se suele utilizar cuando se intenta detener algún mal, para tomar decisiones desde una posición más madura, para ayudar a madurar a una persona. Una vela plata atraerá la energía de la noche y de la luna así que será posible utilizarla en rituales o ceremonias nocturnas para representar dicha energía. A su vez aporta serenidad y profundidad de pensamiento. También se utiliza antes de realizar un viaje.
Celeste (Paz, entendimiento, paciencia)
La vela celeste es ideal para atraer la paz.
Violeta (Espiritualidad, meditación, calma)
Calma la tristeza, la depresión, la tensión y los sentimientos de culpa.

Manual para escalar montañas. Paulo Coelho

"No sé qué montañas estés atravesando en estos momentos, o si estás en alguna o estás sentado en un pico contemplando la inmensidad...