Por algo pasan las cosas. Jorge Oyhanarte

¡Por algo pasan las cosas
que te suceden aquí!,
alegres…o dolorosas…
¡son perfectas para ti!,
y no es nada “personal”
lo que acontezca en tu viaje:
para bien…o para mal…
¡es tan sólo aprendizaje!
¡Por algo pasan las cosas
que más te cuesta aceptar!
¡Fue oruga la mariposa
antes de poder volar!,
y esa angustia que hoy te quema,
y que te causa desvelo…,
¡mañana será la gema
que más destelle en tu cielo!
¡Por algo pasan las cosas!...
 y al ver tus viejos dolores,
verás que de forma hermosa
¡por fin se volvieron flores!...
Y esas de mayor encanto…,
esas de aspecto más tierno…
¡son las que regó tu llanto
cuando fue crudo tu invierno…!
Y de manera asombrosa,
con ese convencimiento,
¡podrás transformar en rosas
las espinas del momento…!
Que si la paz va contigo…,
o si el pesar te destroza…,
en ambos casos, amigo…
¡por algo pasan las cosas…!
JORGE OYHANARTE

Principios del Tao

 
1. Tao
El Tao que puede conocerse no es el Tao. La sustancia del Mundo es sólo un nombre para el Tao. Tao es todo lo que existe y puede existir. El Mundo es solo un mapa de lo que existe y puede existir.
Las experiencias externas sirven para sentir el Mundo, Y las experiencias internas, para comprenderlo. Los dos tipos de experiencia son lo mismo dentro del Tao;  Son diferentes sólo entre los hombres. Ninguna experiencia puede contener al Tao, El cual es infinitamente más grande y más sutil que el Mundo.
2. Cualidades
Cuando se reconoce la Belleza en el Mundo, Se aprende lo que es la Fealdad; Cuando se reconoce la Bondad en el Mundo, Se aprende lo que es la Maldad.
De este modo: Vida y muerte son abstracciones del crecimiento; Dificultad y facilidad son abstracciones del progreso; Cerca y lejos son abstracciones de la posición;
Fuerza y debilidad son abstracciones del control; Música y habla son abstracciones de la armonía; Antes y después son abstracciones de la secuencia.
El sabio controla sin autoridad, Y enseña sin palabras; Él deja que todas las cosas asciendan y caigan, Nutre, pero no interfiere, Da sin pedirle, Y está satisfecho.
3. Control
No alabando al honrado se evita el engaño, No estimando lo raro se evita el robo, No ostentando la belleza se evita la lujuria.
Así pues, el sabio controla a la gente: Vaciando sus corazones, Llenando sus vientres, Debilitando sus ambiciones, Y fortaleciendo sus cuerpos.
Si la gente carece de conocimiento y deseo El más hábil entre ellos es incapaz de actuar; Si se evitan las acciones Todos viven pacíficamente.
4. Propiedades del Tao
Tao es una nave sin fondo; Usado por sí mismo, no se llena con el Mundo; No puede ser cortado, limitado, ocultado o inmovilizado; Sus profundidades están escondidas, ubicuo y eterno; Desconozco de donde proviene; Llegó antes que la Naturaleza.
5. Naturaleza
La Naturaleza no es amable; Trata a todas las cosas imparcialmente. El sabio no es amable; Trata a toda la gente imparcialmente. La Naturaleza es semejante a un fuelle; Vacía, pero satisface todas las necesidades, Cuanto más se mueve, más produce; El sabio actúa de acuerdo al Tao de la misma forma, Y no puede ser agotado.
6. El corazón
Igual que el lecho de un río, el corazón nunca se llena.
Es un indescriptible, Cuya entrada es la fuente del Mundo; Tao está siempre presente en él: Mantenido sobre él, nunca fallará.
7. Uno mismo
La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma.
De este modo, el sabio: Se sirve a sí mismo en último lugar, y se encuentra atendido; Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste. Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho.
8. Intimidad
El mejor de los hombres es semejante al agua, la cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna, fluye por lugares que otros desdeñan, donde se acerca más deprisa al Tao.
Así, el sabio: Donde mora, se acerca más deprisa a la tierra, En el gobierno, se acerca más deprisa al orden, Hablando, se acerca más deprisa a la verdad, Haciendo tratos, se acerca más deprisa a los hombres, Actuando, se acerca más deprisa a la oportunidad, En el trabajo, se acerca más deprisa a lo competente, En sentimientos, se acerca más deprisa al corazón; No lucha, y así permanece libre de culpa.
9. Metas
Tensa un arco hasta su límite y pronto se romperá;
Afila una espada al máximo y pronto estará mellada;
Amasa el mayor tesoro y pronto lo robarán;
Exige créditos y honores y pronto caerás;
Retirarse una vez la meta ha sido alcanzada es el camino de la Naturaleza.
10. Virtud
Abrazando al Tao, serás abrazado. Con facilidad, suavemente, serás como renacido. Aclara tu visión, serás iluminado. Alimenta tu compasión, serás imparcial. Abre tu corazón, serás aceptado. Aceptando al Mundo abrazas el Tao.
Sosteniendo y alimentando, Creando pero no poseyendo, Dando sin pedir, Controlando sin autoridad, Eso es la virtud.

El camino de la Vida

Al principio del camino hay una encrucijada.
Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar.
Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar.
Hazte la clásica pregunta de Castaneda:
¿Cuál de estos caminos tiene un corazón?
Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: "¿El camino que elegí era el correcto?"
Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.
El camino no dura para siempre.
Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento.
Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.
Honra tu camino.
Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies.
Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.
Equípate bien.
Lleva un rastrillo, una pala, una navaja.
Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para las hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles.
Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento.
Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.
El camino va hacia delante y hacia atrás.
A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo.
Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.
Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales.
No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.
Ten paciencia.
A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje.
A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.
Los caminos se cruzan:
Las personas pueden explicar el tiempo que hace.
Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones.
Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.
La naturaleza sigue sus propias reglas:
Por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.
Haz de tu camino un espejo de ti mismo:
No te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos.
Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir.
Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido

Despertar...

Para despertar busca toda la ayuda que puedas, lee los libros que encuentres, asiste a los encuentros que te inviten, medita, respira y espera, todo ayudará, pero finalmente solo tu harás la alquimia, pues nada puede precipitarla, solo tu intención que suceda. Y aún si no hicieras nada de nada, espera tranquilo, igual ocurrirá...
Si ya has despertado y ves como duermen los demás a tu alrededor, entonces camina en puntillas, respeta su sueño y descubre la perfección de sus propios tiempos, así como fueron perfectos los tuyos.
Cuando ellos abran sus ojos, el fulgor de tu brillo los ayudará a despertar sin necesidad que hagas nada. Si aún duermes, relájate y disfruta tu sueño, estas siendo arrullado y cuidado.
Despertar no es un acto de magia, aunque llenara de magia tu vida.
Despertar no tiene nada que ver con tu mundo externo, aunque todo lo que te rodea parecerá tener un nuevo brillo.
Despertar no cambiará tu vida, si bien sentirás que todo ha cambiado.
Despertar no borrará tu pasado, pero al mirar atrás lo percibirás como la historia de alguien muy querido, que aprendió muchas cosas, pero sentirás que ese alguien ya no eres tú.
Despertar no despertará a tus seres queridos, pero ellos se verán más divinos ante tus ojos.
Despertar no sanará todas tus heridas, pero ellas dejarán de gobernarte.
Despertar no solucionará tu situación financiera, pero te sentirás millonario.
Despertar no te hará más popular, pero ya no volverás a sentirte solo.
Despertar no te embellecerá ante los ojos de los demás, pero te hará perfecto ante tu propia mirada.
Despertar no te dará mas poder, pero descubrirás el poder que tienes.
Despertar puede que no disuelva los barrotes de tus cárceles, pero te dará la libertad de ser tú mismo.
Despertar no cambiará el mundo, te cambiara a tí.
Despertar no quita responsabilidad, muy por el contrario te dará conciencia de las consecuencias de tus actos y elecciones.
Despertar no te hará tener siempre la razón, más bien ya no sentirás deseos de tenerla.
Despertar no traerá caudales de amor a tu vida, descubrirás que ese caudal habita en ti.
Despertar tiene poco que ver con lo que imaginas y tiene todo que ver con el amor.
Despertar es amarte a ti mismo, con tus límites y con tus experiencias, es amar al otro como parte de tu ser y es amar a la existencia..
Sí, amar esta bella vida tan sorprendente y variada en todos sus matices.
Permítete disfrutar de la experiencia de ser el maravilloso Ser que ya eres.
Tu vida es un acto sagrado pues es la creación del Dios que hay en ti, que eres tú.

Consejos Prácticos Para Meditar

1- Calma: El estado mental de la mañana es ideal para meditar. Lo mismo sucede al atardecer. La temperatura ambiental y la energía a esas horas son ideales para sumergirse en el estado de serenidad y contemplación que requiere la meditación. La hora de la meditación debe ser seleccionada con cuidado, debes seleccionar una hora en la que tengas tiempo para hacerlo, recuerda la meditación requiere que estemos tranquilos.
2- Rutina: Es importante establecer una rutina de meditación. Para esto hay que seleccionar un lugar especial (un sofá, la cama o cualquier otro lugar) y una determinada hora. Se debe meditar siempre a la misma hora y en el mismo lugar. De esa manera estamos aprendiendo que a esa hora vamos a entrar en un período de calma para nosotros mismos.
3- Concentración: Antes de comenzar un período de meditación es importante mentalmente decirle a nuestro cuerpo y nuestro ser: calma, olvida el pasado, olvida el presente, olvida el futuro. Esto hace que nos condicionemos para concentrarnos. No es fácil al principio pero con un poquito de práctica se logra.
4- Posición: Si te sientas para meditar trata de sentarte con la cara al norte o al este. Esta es una práctica yoga para beneficiarse de la energía en esas direcciones. Siéntate cómodo en una posición en la estés relajado.
5- Espacio: Si te es posible debes tener un cuarto especial para meditar. De esta manera puedes usar ese espacio para crear un ambiento bonito, lleno de calma y tranquilidad, poner flores frescas, incienso y mantenerlo fresco y ordenado. Este será tu refugio.
6- Respiración: La primera actividad a la hora de meditar es respirar profundo, debes estar conciente de tu respiración. La respiración puede ser rítmica: primero inhalas, luego sostienes el aire y finalmente exhalas, trata de mantener el mismo tiempo en cada actividad. Recuerda la respiración mantiene el flujo de prana (energía vital)
7- Despacio: No esfuerce la mente a pensar en algo rígidamente, respira y trata de concentrarte en la respiración deja que la mente se tranquilice poco a poco.
8- Enfoque: Selecciona un punto focal en el cual concentrarte, puede ser el punto medio entre tus cejas o el corazón. El punto focal debe siempre ser el mismo. Este punto tiene la función de hacer que tu mente se concentre sin esforzarte. Trata de enfocar tus pensamientos en ese punto, imaginariamente visualízalo.
9- Mantras: Si deseas puedes usar un mantra (la palabra que se repite constantemente) si tienes un mantra personal úsalo de lo contrario puedes usar cualquier mantra. Uno de los mantras más usados es OM.
10- Constancia: La práctica perfecciona, si practicas estos pasos u otras técnicas de meditación veras como esto brinda tranquilidad a tu vida. No esperes resultados inmediatos, la meditación toma tiempo. Empieza con unos minutos e incrementa el tiempo paulatinamente.

Decálogo de la amabilidad

1. Procura reconocer y respetar los derechos y los méritos de los demás, y aceptar sus formas de pensar, aunque sean distintas de las tuyas.
2. Trata a los demás con el mismo respeto y cariño con el que te gustaría que te tratasen a ti.
3. Procura ser complaciente con los que te rodean cuando te piden un favor o solicitan tu ayuda.
4. Utiliza palabras como gracias, perdón, por favor, que te facilitarán y harán más agradable tu relación con los demás.
5. Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderá..
6. Acostúmbrate a expresar tus mejores sentimientos, no los reprimas. Trata a los demás con toda la naturalidad, la alegría y el afecto que espontáneamente salgan de ti.
7. Acostúmbrate a sonreír. Muéstrate solidario, optimista y colaborador con las personas con las que convives.
8. Piensa que si todos tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos todos seremos mucho más felices.
9. Trata de analizarte y observa si, cuando eres amable o afectuoso con los demás, te sientes más a gusto contigo mismo.
10. Comprueba cuántas horas al día estás de buen humor. Si son muchas, alégrate porque estás construyendo un mundo más amable.

Amor Incondicional


El amor jamás se molesta mucho en pensar si el otro es o no merece­dor de recibir. Esas son cosas mezquinas, actitudes mezquinas. El amor jamás es mísero.
La nube jamás se molesta en meditar si la tierra es merecedora de recibir su don. Llueve sobre las montañas, llueve sobre las rocas, llueve por doquier. Da sin poner ninguna condición, sin ataduras.
Y así es el amor: simplemente da, disfruta dando. Quienquiera que esté dispuesto a recibir, recibe. No necesita merecerlo, no necesita estar en una categoría especial, no necesita cumplir ningún requisito. Si todas estas cosas fueran necesarias, entonces lo que dais no es amor. Debe de ser otra cosa y aún desconocéis qué es el amor. En cuanto sabéis qué es el amor, estáis listos para dar; porque sabéis que cuanto más dais, más tenéis. Cuanto más le ofrezcáis a los demás, más irá surgiendo en vues­tro ser. La economía corriente es totalmente diferente: si dais algo, lo per­déis. Si queréis tenerlo, evitad darlo. Recogedlo, sed mezquinos. Es el caso opuesto que con el amor: si queréis tenerlo, no seáis tacaños; de lo contrario, estará muerto, se estancará; apestará, morirá. Seguid dando, y se os manifestarán fuentes nuevas, corrientes frescas fluirán a vuestro ser. Cuando vuestro acto de dar es incondicional, total, la totalidad de la exis­tencia empieza a entrar en vosotros.
Fuente: Día a Día. Osho