La mente del no-lo-sé. Lao Tsé

Mira alrededor tuyo y deja que tu imaginación vague de una cosa a otra. Después de unos instantes, posa tu vista en un objeto y pregúntate "¿qué es eso" No le des un nombre, respóndete: "No lo sé".
Intenta nuevamente. Y trata de sentir con tu corazón la presencia del objeto.
La mente del no-lo-sé es una mente abierta. Alienta a que miremos más allá de las etiquetas que sujetan a nuestras percepciones. De esta manera, aprenderás a ver las cosas y reconocerás lo que ignoras. Tu percepción se tornará más ligera.
Porque en comparación con lo que deberíamos ser, es como si estuvieramos despiertos a medias. Solamente utilizamos una pequeña porción de nuestros recursos físicos y mentales.
El ser humano está dotado de fuerzas múltiples y complejas, que casi nunca sabe emplear. Anímate a reconocer lo desconocido de cada objeto y un mundo nuevo se abrirá ante tí.
Lao Tsé

Los verdaderos milagros. Cuento

Tres personas iban caminando por el bosque. Uno era un sabio con fama de hacer milagros, otro un poderoso terrateniente del lugar y el tercero, que iba detrás de ellos escuchando la conversación, era un joven estudiante, alumno del sabio.
El terrateniente comentó:
-Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que eres capaz de hacer milagros.
-Soy una persona vieja y cansada... ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros?, respondió el sabio.
-Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos. Esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso.
-¡Ah! ¿Te refieres a eso?, dijo el sabio.
-Tú mismo lo has dicho, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso, no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo sólo le pido a Él que le conceda un favor al enfermo, o al ciego; todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
-Yo quiero tener la misma fe que tú, para poder realizar los milagros que haces. Muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.
-¿Volvió a salir el sol esta mañana? preguntó el sabio.
-¡Claro que sí!, exclamó el poderoso terrateniente.
-Pues ahí tienes el milagro de la luz.
-No, yo quiero ver un verdadero milagro, haz que se oculte el sol, saca agua de una piedra, sana a un animal herido tocándole con tu mano. Algo así quiero ver.
-¿Quieres un verdadero milagro? ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?".
-Sí, fue un varón y es mi primogénito, respondió el terrateniente.
-Ahí tienes el segundo milagro, el milagro de la vida.
-Sabio, tú no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro.
-Fíjate bien, estamos en época de cosecha, ¿No hay trigo dónde hace unos meses sólo había tierra?
-Sí, igual que todos los años.
-Pues ahí tienes el tercer milagro.
-Creo que no me he explicado bien, lo que yo quiero... el sabio le interrumpió.
-Te has explicado bien, pero yo ya he hecho todo lo que podía hacer por ti. Si no encontraste lo que buscabas, lamento desilusionarte, pero no puedo hacer más.
El poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba.
Cuando el poderoso terrateniente estaba lejos, el sabio se dirigió a la orilla del camino, tomó a un conejo enfermo y herido, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado.
El joven dijo: Maestro, te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por qué lo haces ahora que no puede verlo?
-Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo apreciarlos. Para ser maestro, primero hay que ser alumno.
“No puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día. El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido”

Cuento: Maestra, ¿qué es el amor?

Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:
* Maestra… ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
* Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.
El primer alumno respondió:
* Yo traje esta flor… ¿no es bonita?
A continuación, otro alumno dijo:
- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.
Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.
La maestra se dirigió a ella:
* Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Lo siento, seño. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…
Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?
La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.
El amor es algo que se siente. Hay que tener sensibilidad para vivirlo.
Tomado de la Web

11:11:11 - Activación y recomendaciones

El 11 de noviembre del 2011 se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activarán de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.
Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la Nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar completo.
Recuperaremos de este modo lo que nos pertenece por derecho propio: el recuerdo de quiénes somos y para qué hemos venido, así como las capacidades que nos son inherentes.
Pero una cosa es recuperar y otra saber utilizar.
Para las personas que están despiertas, la recuperación de esos recuerdos y capacidades puede representar una bendición. Muchos llevan años anhelándolo. Sin embargo, los que aún continúan anclados en la vieja energía pueden verse inmersos de repente en un profundo caos interior. Recuerdos a los que no encuentran sentido y percepciones que no comprenden y que, además, les asustan. Será necesario que, tras esa fecha, las personas que trabajan al servicio de la Luz aúnen sus esfuerzos para ayudarlos a integrar el proceso.
Cada uno de nosotros debe prepararse previamente para ese momento, tal como nos aconseja el Maestro Kutumi con estas recomendaciones:
1. Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón.
2. Recibir conscientemente la luz del sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de frecuencias.
3. Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban, se derrumban barreras que nos limitaban. Por fin, muchos de nosotros nos animamos a emprender aquello que vinimos a realizar aquí, en esta dimensión.
4. Practicar el desapego de viejos patrones limitantes. Abandonar los pensamientos, costumbres y reacciones que alimentan aún la antigua energía, procurando transformarlos en luz por medio del amor.
5. Fomentar el Amor en todas nuestras relaciones, las que más amamos y las que nos conectan con el miedo. Estas últimas son las que más nos elevarán si somos capaces de bañarlas de amor y aceptación.
6. Recibir la energía de la Fuente en meditación. Su influencia en nuestros cuerpos sutiles es inmensa. Posee un gran poder transmutador que nos libera y nos conecta.
7. Sentirnos Uno. Practicar en nuestras visualizaciones la Unión con todo lo que es y con todo lo que existe.
Cuando llegue el momento recibiremos en nuestro interior una gran luz. Esa luz trae los códigos de activación que necesitamos para recordar. Son códigos de una vibración muy alta. Cuanto más elevada sea la propia vibración durante ese día más armónica resultará la entrada de la luz y su anclaje en cada uno de nosotros.Pero, además, ese día debemos dedicarlo especialmente al cuidado de la propia energía, al equilibrio interior, a mantener la vibración bien alta.
Actividades como meditar, pasear al sol o estar en contacto con la Naturaleza son las más recomendables. Hay que evitar especialmente todo lo que nos desconecte de nuestra esencia.
Deberemos alimentarnos con moderación, procurando no ingerir alimentos de baja vibración, como la carne o los vegetales transgénicos, y realizar algún ejercicio físico que nos ayude a activar el flujo sanguíneo, ya que los códigos de luz serán transportados a través de la sangre, desde el corazón al resto de nuestro organismo.
La activación se estará produciendo durante todo el día, pero no percibiremos completamente sus efectos hasta el día siguiente, después de haber dormido un mínimo de seis horas.
A partir de la mañana del 12 de noviembre muchas personas sentirán el profundo deseo de dar un giro completo a sus vidas, otros emprenderán su camino con fuerzas renovadas y otros sentirán una gran confusión interna. Los efectos variarán en función del grado de evolución de cada uno y de las resistencias que esté oponiendo al proceso de cambio que todos estamos experimentando.
El objetivo de esta activación es acabar con las limitaciones que, desde el interior de nosotros mismos, nos están impidiendo evolucionar o despertar. No se trata de interferir en el libre albedrío de los seres humanos. Se trata de eliminar una limitación que nos fue impuesta hace miles de años, cuando algunos seres confusos decidieron interferir en nuestro proceso evolutivo.
Detenernos a explicar el cómo y el por qué de aquel suceso sería adentrarnos en la vieja energía de separación y lucha, de la que ya nos estamos alejando. Ya no importa cómo, cuándo, dónde, quién o para qué. Dentro de poco estará resuelto.
El 11 del 11 del 11 se producirá una gran activación, pero no será la última (21-12-2012). Grandes acontecimientos nos esperan a la vuelta de la esquina.
Recibámoslos con amor, libres de temores e inquietudes, porque llega el reino de la Luz a la Tierra, y eso se merece una gran fiesta.

El portal 11:11 y la preparación para el 2012

La autora del siguiente texto es María José Bayard. Gracias por permitir su difusión
En estos días estuve pensando acerca del portal 11.11.11… Me siento honrada de participar y vivenciar ese gran encuentro cósmico en ésta encarnación… percibo que ninguno de nosotros quería perderse ese día…
Quizá sea la primera vez en la humanidad en la que miles de almas se unen con “conciencia activa” para meditar, reflexionar y pensar acerca del gran paso que estamos realizando como humanidad: “el paso de una vieja a una nueva energía”…
En estos días percibo el descenso del espíritu con más claridad, hasta por momentos puedo ver la presencia de luces desplazándose por el espacio interdimensional.
Se está acelerando el paso de la vieja conciencia de la humanidad hacia la nueva conciencia de luz. En estos tiempos la rejilla cristalina de GAIA se está purificando, y conforme se transmuta en luz, comienza a resonar en todos los corazones adormecidos una nueva melodía; la amada GAIA nos está invitando a despertar y liberar viejas improntas para dar lugar a las nuevas y a las que nos permitirán ascender hacia el humano de quinta dimensión.
El portal 11:11 es una puerta, una apertura hacia una nueva conciencia en la humanidad, es una energía que ya se vino gestando en el vientre de GAIA hace mucho tiempo, es una energía que se transformó en potencial en el mismo momento que decidimos crear ésta escuela “la tierra” y nuestras almas decidieron venir a encarnar como humanos.
El portal 11:11 es una puerta que vive en cada corazón humano, es la esencia divina que vive en el interior de cada uno y que está ahí para ser activada, para abrirla y dejar circular la energía que estaba adentro, tapada, escondida, oculta, y que de ahora en adelante, solo debemos dejar fluir.
El portal 11.11.11es una verdadera “oportunidad” para activar la luz que vive en nosotros, por ello digo que el portal vive en el interior de cada uno y está preparado para que nosotros, con nuestro libre albedrío, decidamos activarlo.
En estos días estuve pensando qué pasará con aquellas personas que ni siquiera saben acerca de éste maravilloso despertar, qué sentirán ese día… ¿sentirán algo especial?, ¿pasará algo luego del 11.11.11?… la respuesta que recibí del espíritu es que “ese día ya existe en un velo interdimensional, está en el ahora, y cuando lo manifestemos el 11 de Noviembre de 2011 en la cuarta dimensión, terminará de abrirse más fuertemente el nuevo potencial que tenemos como humanidad y nos dará el empujón y verdadera expansión para llegar al 2012 habiendo ascendido por sobre el mundo de las formas humanas y habiendo trascendido nuestros propios límites, disolviendo los juicios, debilitando el ego, permitiéndonos abrir el corazón y sentir que somos multidimensionales y permitir que esas dimensiones interactúen con todo nuestro ser”…
El 2012 será muy fuerte, la energía se manifestará cada vez más rápido. La misma velocidad con que viaja la información y el conocimiento en esta nueva era será la misma velocidad con que manifestaremos los cambios… “la energía se habrá acelerado llegando el 2012” nos dijo Kryon a través de uno de sus mensajes y enseñanzas.
¿Qué podemos hacer para vivir estos tiempos con el menor estrés posible?
Estamos recibiendo ondas energéticas de otros lugares del universo, las cuales nos están ayudando a avanzar, a activar nuestro ADN que permaneció dormido por mucho tiempo, y estas radiaciones interdimensionales a veces pueden generar molestias, malestar, sentimiento de vacío, de desconcierto, entre otras cosas más… porque nos están ayudando a liberar viejos implantes.
Mi consejo es permanecer conectados a la fuente, establecer una comunión con nuestro espíritu y yo superior, guías espirituales… para sentir en todo momento que estamos acompañados y que estamos siendo parte de la transición más grande que hemos dado como humanidad.
Pienso que es bueno saber eso: “estamos en período de transición” y a veces esa mediación suele ser un poco incómoda, sobre todo si aun no tenemos 100% la nueva energía manifestada en la tierra y en donde se está muriendo la vieja energía que vivió por miles de años encarnada en los seres humanos. Por ello hay que tener paciencia, saber que el trabajo que podamos realizar en nosotros mismos es el trabajo de luz que está ayudando a su vez a todos los seres en la humanidad y a su vez a GAIA.
Entregarnos, honrar el momento, buscar liberarnos de los viejos patrones, sanar nuestras angustias, tristezas, traumas, problemas del pasado, son necesarias en estos tiempos para colaborar con el paso hacia la luz.
Nos encontramos potencialmente destinados a transitar un camino puramente de luz, pero mientras estamos sacándonos las viejas capas en éste viaje y aún nos encontramos sin el viejo y sin el nuevo perfil de humano se puede generar un poco de desconcierto. Tener conciencia de que estamos “en el viaje” que nos conduce hacia el nuevo estadio puede brindarnos un poco de paz en medio de estos tiempos en que la información corre a la velocidad de la luz, y en donde lo que tecnológicamente hoy es nuevo mañana puede llegar a ser casi obsoleto en cuestiones de minutos.
Se trata de ir a adaptándonos a los cambios, subirnos a la energía de circulación (uno de los atributos de la era de acuario “la circulación de la energía”) y comprender con tranquilidad que toda esta transición nos está conduciendo a la nueva humanidad que viviremos en esta o en la próxima vida, que vivirán nuestros hijos, y que nosotros mismos viviremos cuando regresemos a la próxima encarnación… mientras tanto solo nos queda poner lo mejor de nosotros mismos, vivir “ahora” la nueva humanidad dentro nuestro, pero vivirla desde dentro de nuestro corazón, y es esa energía la que estará contagiando a más humanos que quizá aun no se han animado a ir en búsqueda de esa nueva vibración que hasta ahora resultaba desconocida para sus conciencias.
  • El portal 11.11.11 late en el corazón de GAIA,
  • El portal 11.11.11 vibra en la rejilla cristalina de la tierra
  • El portal 11.11.11 vive en el ADN interdimensional de cada ser humano, podemos elegir darle la espalda o activar la luz que todos juntos planificamos que se propagaría en estos tiempos, para abrir la puerta al CAMBIO y generar la llave que nos permitirá abrir la nueva humanidad que todos juntos deseamos co-crear llegando el 2012.
¡El tiempo es ahora!, no hay más nada que esperar, solo decidir ACCIONAR y activar la luz que siempre vivió, vive y vivirá en nosotros esperando ser despertada.
Así es, así es, así es.
María José Bayard
Este mensaje ha sido publicado gratuitamente con el fin amoroso y voluntad de elevar la conciencia espiritual del ser humano. Puedes difundir el mismo las veces que desees, siempre que se publique el texto completo mencionando a la autora y fuente: http://mariajosebayard.com/category/notas  por lo tanto no se autoriza la circulación del mismo con fines económicos. ¡Muchas gracias!.

El arte de Bendecir - P. Pradervand

Bendecir significa desear y querer incondicionalmente -totalmente y sin reserva alguna- el bien ilimitado, para los demás y para los acontecimientos de la vida, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de nuestro Ser.
Al despertar, bendice tu jornada, porque está ya desbordando una abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. Ese bien lo único que espera es una seña tuya para poder manifestarse.
Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida.
Bendice tu ciudad, tus gobernantes y a todos como los educadores, enfermeras, barrenderos, sacerdotes y prostitutas. Cuando alguien te muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, responde con una bendición silenciosa. Bendice totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han disparado.
Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna el bien ilimitado –para los demás y para los acontecimientos de la vida- haciéndolo aflorar de las fuentes mas profundas y más íntimas de tu ser. Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. Quien sea afectado por tu bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir, significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento. Significa también llamar a la felicidad para que venga a él.
Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que, desde el fondo del universo, traerá a vuestra vida exactamente lo que necesitas en el momento presente para crecer, avanzar y llenar tu vida de gozo.
Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantén en ti ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de esas personas que son artesanos de la paz , y un día descubrirás por todas partes el rostro mismo de Dios.
Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo.
Tomado del libro "El arte de Bendecir" Pierre Pradervand