martes, 31 de enero de 2012

Segunda infancia. Osho


La sabiduría es una respuesta, una respuesta fresca al momento; el conocimiento es algo viejo, deteriorado, recolectado. No respondes al momento; traes el pasado, el recuerdo, a ti, y reaccionas a través de él. La sabiduría es una respuesta, y el conocimiento, una reacción. Tú ya tienes la respuesta; pero una respuesta preparada antes de que surja la pregunta no es sabiduría. Un niño es sabio porque carece de conocimiento. Tiene que mirar a su alrededor, tiene que sentir, tiene que pensar, tiene que responder: no sabe.
Se dice (es un mito cristiano) que, cuando Jesús llegó al mar, éste se transformó en vino rojo. Los teólogos cristianos han intentado explicarlo: ¿cómo puede el mar transformarse en vino rojo? Han tenido muchas dificultades, se han confundido, y todavía no han encontrado respuesta alguna. Pero un niño pequeño halló la respuesta, y ese niñito fue lord Byron, quien más tarde se hizo famoso como un gran poeta. Era un niño pequeño que iba a la escuela cuando se planteó la pregunta: ¿Por qué y cómo se transformó el mar en vino rojo cuando Jesús llegó hasta él? La respuesta estaba lista, preparada; ya había sido enseñada. Todos los otros niños empezaron a escribir sus respuestas; sólo lord Byron esperó con los ojos cerrados. La maestra se le acercó muchas veces, pero él estaba tan meditativo que creyó mejor no molestarlo: estaba pensando mucho.
¿Y en qué puede pensar un niño? Porque siempre se piensa en lo conocido. Si sabes, puedes pensar. Si no sabes, ¿qué puedes pensar? ¿Qué estaba haciendo? Únicamente es posible pensar cuando sabes algo; entonces, puedes pensar. Pero, si no sabes, no sabes. El niño estaba sentado en silencio, pero se veía tan hermoso. Finalmente, escribió una sola oración, y era la siguiente: "Al ver que el Señor ha llegado, al mar le dio vergüenza y se puso colorado." Cuando Jesús llegó ("... el Señor ha llegado..."), el mar, al ver que el Señor había llegado, se puso tímido, como una niña. Había llegado el amado, y esa timidez se encontraba en la cara del mar. Sólo un chico puede responder de ese modo, porque no sabe la respuesta. Pero esto es hermoso; todos los teólogos son, al lado de este niño, simplemente tontos. Él dijo lo correcto; lo explicó todo.
Fuente: El Dios de todos. Osho

Tu verdadero centro. Osho

Mas allá del cerco existes, como existes dentro del cerco; y tu mente consciente es sólo una parte, una décima parte de todo tu ser; los nueve décimos restantes te esperan en la oscuridad. Y, en algún lugar de esos nueve décimos, se esconde tu verdadero centro.
Uno debe ser audaz, valiente. Uno tiene que dar un paso hacia lo desconocido. Durante un tiempo, todos los límites se pierden. Durante un tiempo, te sentirás confundido. Durante un tiempo, te sentirás muy asustado y conmovido, como si hubiera habido un terremoto. Pero, si tienes coraje y no te echas atrás, si no vuelves al yo y sigues hacia adelante, hay un centro oculto dentro de ti que has estado cargando durante varias vidas. Es tu alma, el atman, el propio ser. Una vez que te acercas, todo cambia, todo se vuelve a acomodar. Pero este acomodamiento ya no lo lleva a cabo la sociedad. Ahora, todo se transforma en un cosmos, no en un caos; surge un nuevo orden. Pero ya no es el orden de la sociedad; es el orden de la existencia misma.
Es lo que Buda llama dhamma, Lao Tse llama tao y Heráclito llama logos. No es algo creado por el hombre; es el orden propio de la existencia misma. Entonces, de repente, todo vuelve a ser hermoso; y, por primera vez, verdaderamente hermoso, porque las cosas creadas por el hombre no pueden ser hermosas. Cuando mucho, puedes ocultar su fealdad; nada más. Puedes decorarlas, pero nunca pueden ser hermosas.
La diferencia es igual a la que existe entre una flor de verdad y una de plástico o de papel. El yo es una flor de plástico, muerta. Parece una flor, pero no lo es. En verdad, no se puede decir que sea una flor. Aun desde el punto de vista lingüístico, es incorrecto llamarla flor, pues una flor es algo que florece. Y este objeto de plástico es sólo una cosa y no algo que florezca. Está muerta; no tiene vida.
Tú tienes dentro un centro floreciente. Por eso los hindúes lo llaman flor de loto: porque florece Hablan de la flor de loto de mil pétalos; "mil" significa infinitos pétalos. Y sigue floreciendo; nunca se detiene, nunca muere.
Fuente: El Dios de todos. Osho

jueves, 26 de enero de 2012

Conócete a ti mismo

"Conócete a ti mismo” era el lema que rezaba en el frontispicio del templo de Apolo en Delfos. Esa es la gran tarea a la que nos aventuramos como hombres, saber quiénes somos y por qué estamos aquí. La ignorancia es la causa del sufrimiento. El deseo es ignorancia, apego a algo que no se conoce, algo que se proyecta en la mente pero que no se puede materializar. Cuando se materializa, se deja de desear, porque ya se ha obtenido. Es lo que los budistas llaman klesa o pasiones. El que se deja llevar por las pasiones no conoce la realidad, es víctima de su ignorancia. El hombre dionisíaco se ve abocado al abismo de su imposibilidad de autocontrol. El que se conoce a sí mismo sabe que el deseo es una ilusión. El deseo nace del instinto, y hay deseos que son necesarios, como el hambre. Sin ellos no podríamos vivir. Por eso, el sabio conoce sus deseos, no los niega, pero tampoco es víctima de ellos. Desear es estar vivos, sin deseos seríamos como máquinas. Ser conscientes de esta verdad nos hace posible reconocer que, como humanos que somos, compartimos con los animales una naturaleza intrínseca, y no debemos apartarnos de ella. Pero, sin duda, somos algo más que animales. Y he ahí la naturaleza del hombre sabio, aquel que es consciente de sus limitaciones, pero también de sus virtudes.
¿En qué consiste examinarse y observarse así mismo? Es algo muy difícil y muy sencillo al mismo tiempo. Difícil porque requiere cierta voluntad y fácil, porque con esa voluntad ya lo has conseguido. Empieza por descubrir –si aún no lo has encontrado- el Ser Espiritual que hay dentro de ti. Es una parte que todos llevamos dentro, un rincón de nuestro corazón que está esperando a nacer y desarrollarse. Todo cambia dentro y fuera de ti (impermanencia), así que no te esfuerces en querer prolongar un estado cuando de alguna forma llega a ti la alerta del cambio. Es necesario que las cosas pasen de un estado a otro, que tras el silencio se manifieste el sonido o al contrario. No te preocupes, no seas agente sino testigo. Hay un proverbio oriental que dice: “Si tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no tiene, ¿por qué te quejas?”. La aceptación es la base de la virtud, de la sabiduría interior. Como dijo Confucio: “Sólo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo”. Si estás enfermo o pasas por un momento crítico en tu vida, acéptalo, sin más, y aprende del ello. Todo lo que nos ocurre está destinado a favorecer nuestro desarrollo espiritual si sabemos mirarlo con los ojos del espíritu. Todo lo que hacemos en nuestra vida debería ser hecho desde la paz del espíritu, así no crearíamos nuevos conflictos, pero, ¿cómo se llega a ese paz?, ¿cómo conecta uno con su espíritu? Como dije anteriormente, sólo es necesaria la voluntad para hacerlo.
Describiré una práctica muy poderosa.
Cuando estés en la cama –antes o después de dormir- dedica diez o veinte minutos a hacer lo siguiente. Pon la mano izquierda sobre el corazón y la derecha sobre el vientre (estarás actuando sobre los chakras 2º y 4º). Deja libre el pensamiento –la mente en profunda quietud- y céntrate en la respiración, nota cómo entra y sale el aire por las cavidades nasales. Hazlo despacio, como si el aire fuera bañando tu respiración nasal de una profunda y limpia energía, puede hacerse con los ojos abiertos o cerrados. Recuerda, deja libre el pensamiento, céntrate solamente en la respiración, la mente quieta como una roca, inamovible. Al cabo de dos o tres irás notando una profunda paz, un agradable calor en el corazón y en el vientre, estarás conectando con la Energía Universal y la estarás canalizando en tu interior. Dijo San Agustín que “la paz es tal bien que no se puede desear otro mejor ni poseer otro más útil”. Con esta técnica te harás dueño de ti mismo, de tu paz interior. Ese es el primer paso para conocerse a uno mismo: la paz de espíritu.
Fuente: Buscando la paz interior. José Manuel Martínez Sánchez

¿Qué significa PRANAYAMA?

Prana significa energía. Energía cósmica, energía individual, energía intelectual: todas ellas son prana. El prana es universal. Impregna a cada individuo así como al universo a todos los niveles. Todo cuanto vibra es prana: calor, luz, gravedad, vigor, potencia, vitalidad, aliento y espíritu; son todas formas de prana. Prana la energía vial es el eje de la vida.
Prana y consciencia se hallan en contacto constantemente entre sí. En los textos de yoga se dice que en tanto la respiración está en calma, prana está en calma. Pranayama significa ‘control de la respiración’, siendo prana la energía mística presente en la respiración; y yama: ‘control’. Los antiguos yoguis de la India abogaron por la práctica de Pranayama, que es el corazón del yoga, sabiendo la conexión entre la respiración y la consciencia.
Muchas son las personas que respiran incorrectamente sin darse cuenta que de la calidad de la respiración depende la calidad de la vida o que, una pobre respiración genera una pobre vida. Si reflexionamos que podemos estar 3 días sin beber agua, 30 ó 40 días sin comer, 3 días sin dormir pero ni dos minutos sin respirar, comprenderemos la importancia vital que la respiración cumple en el proceso de la vida.
Un ejercicio simple basado en esta técnica para aliviar el dolor de cabeza o el cansancio:
La nariz tiene un lado derecho y un lado izquierdo; usamos ambos para inspirar y espirar.
En realidad son diferentes: la derecha representa el sol, y la izquierda la Luna.
Durante un dolor de cabeza  prueba a cerrar la fosa nasal derecha y utiliza la izquierda para respirar, dentro de unos cinco minutos, el dolor de cabeza debe desaparecer. 
Si te sientes cansado-a , hacer lo contrario: cerrar la fosa nasal izquierda y respira por la derecha. En un momento tu mente se sentirá aliviada.
El lado derecho pertenece al “calor” (El Sol), de modo que se calienta rápidamente, la izquierda es el “frío” (La Luna) La mayoría de las mujeres respira con el lado izquierdo de la nariz, luego se enfrían rápidamente. La mayoría de los hombres respiran por la fosa nasal derecha y eso les influye.
Presta atención, en el momento de despertar, de qué lado respira mejor, del lado derecho o del izquierdo? Si es por la izquierda te sentirás cansado. A continuación, cierre la fosa nasal izquierda y utilice la derecha a para respirar, se siente aliviado rápidamente. Esto puede ser enseñado a los niños, pero es más eficaz si se es practicado por los adultos.
Ver más información y técnicas de respiración.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Qué es la Aromaterapia? Beneficios

La aromaterapia es el uso de aceites esenciales para tratamientos de salud física y emocional, belleza y bienestar. La aromaterapia complementa no solo un tratamiento de salud física sino también en planos mentales y la promoción de la espiritualidad.
Bien conocido es que casi todas las religiones y disciplinas que tienden a lo espiritual, utilizan incienso u aromas para limpiar ambientes y consagrarlos. También es conocido su uso en la ayuda del bienestar físico y mental. Entre las muchas funciones de los aromas se reconoce:
  • Contrarestar el insomnio
  • Reducir el stress
  • Disminuir la ansiedad
  • Aliviar dolor
  • Eliminar depresión
  • Aumentar las defensas inmunológicas
  • Corregir problemas físico crónicos
  • Limpiar energéticamente un lugar
  • Consagración de lugares sagrados
  • Ayudar a aquietar la mente para meditar
  • Serenar la respiración
  • Armonizar la energía de un grupo
Los aceites esenciales son sustancias altamente concentradas que provienen de plantas. Es importante aclarar que los aromas que provienen de estas plantas, no es posible sintetizarlos en laboratorios, por lo que es sumamente necesario la obtención del aceite esencial para la práctica de la disciplina.
Se piensa que fueron los egipcios quienes iniciaron el arte de extraer las esencias de las plantas calentándolas en recipientes de arcillay luego fueron los alquimistas griegos quienes conservando la fragancia y las propiedades curativas inventaron la destilación para obtener aceites esenciales.
El término aromaterapia fue utilizado por primera vez por el químico francés René-Maurice Gattefosé en 1935 y hasta el día de hoy es uno de los complementos mas importantes en cualquier tipo de terapia y nos arriesgariamos a decir que de cualquier actividad.
Albahaca: se utiliza para el dolor de cabeza y migrañas, también para la fatiga mental. También es utilizado para aumentar la simpatía y promover la felicidad.
Alcanfor: Se utiliza para la purificación de ambientes
Almizcle: Limpieza de ambientes. Atrae la buena fortuna.
Ambar: Afrodisíaco, energizante
Azhar: Atracción de la felicidad. Apacigua la mente, por lo cual es muy recomendado su uso en meditación.
Angélica: ayuda a contactarse con lo Divino.
Benjui: Se utiliza para romper embrujos y hechicería. Despierta el nivel de consciencia y aumenta el poder personal.
Bergamota: eleva el espíritu, refresca y relaja. Es muy útil para casos de depresión, ansiedad y tensión.
Canela: Aclara la mente, es afrodisíaco y estimulante mental.
Cedro: efecto sedante indicado para el estrés. la energía del cedro favorece la espiritualidad por lo cual se recomienda su uso en meditación.
Cedrón: sedante se combina con lavanda.
Ciprés: se usa en duelos como en otras etapas de cambio.
Clavo de olor: agotamiento mental para dejar de fumar.
Enebro: actúa sobre los planos mentales, emocionales y físico, alivia situaciones de confusión y cansancio.
Eucalipto: actúa en el aparato respiratorio es descongestivo. También neutraliza ondas negativas.
Frutilla: Antidepresivo. Amor.
Frambuesa: Limpia ondas negativas, ayuda a tomar decisiones.
Gardenia: Concentración y estudio. Estimula la creatividad.
Geranio: antidepresivo, relajante y para restaurar y estabilizar emociones.
Helecho: Atrae energía positiva y ahuyenta las negativas fomentando la protección.
Incienso: Limpieza de ambientes negativos
Jazmín: Neutraliza la envidia. Energizante. Al relacionárselo con la luna y sus misterios se utiliza para promover las habilidades psíquicas, la espiritualidad al igual que el amor y la sexualidad relacionados con la noche.
Jengibre: dolores reumáticos y musculares, agotamiento sexual y físico. Es utilizado para solucionar problemas relacionados con el amor, la valentía y el dinero.
Lavanda: Sedante, se utiliza en problemas de insomnio. Ayuda a balancear estados emocionales, calma, relaja. Aleja los miedos producidos por desamor, desgano, desaliento y problemas de salud.
Laurel: Se lo utiliza para purificar, energetizar y proteger.
Lemongrass: se usa en la fatiga mental es un estimulante mental
Lila: Perdida de amor, felicidad.
Limón: estimulante mental, antiséptico, astringente, cicatrizante, depurador de la sangre.
Loto: Emprendimientos, proyectos y cambios
Maderas de oriente: Ayuda a tomar decisiones. Emprendimientos
Magnolia: Aclara la mente. Ayuda a la comprensión de problemas.
Mandarina: calmante y sedante, brinda alegría. Mejorana: actúa mejorando estados de soledad, ansiedad.
Manzana: Sanación física y psíquica
Menta: estimula el cerebro ayuda a despejar los pensamientos. Es también energizante.
Mil flores: Equilibrio y logros afectivos
Mirra: Protección energética, promueve la espiritualidad. Consagración de lugares sagrados.
Musk: estímulo y atracción sexual
Naranja: es antidepresivo y restaura elevando el espíritu. Pino: estimulante del sistema nervioso, brinda energía y bienestar.
Nardo: Trabajo y estabilidad económica
Naroli: Sedante y relajante. Ayuda a conciliar el sueño.
Olíbano: Favorece la meditación y la espiritualidad
Opium: Sensibilidad, amor, unión de parejas.
Palmarosa: Se utiliza para destrabar problemas relacionados con el amor. Posee cualidades curativas.
Palo Santo: Limpieza energética, protección personal y consagración de lugares sagrados.
Patchouli / Pachuli: Desinhibidor, energizante. Se utiliza para obtener energía física y solucionar problemas sexuales.
Pimienta de Jamaica: Paz interna, atracción de dinero.
Pino silvestre: Depuración de ambientes. Posee algunas cualidades curativas.
Reina de la noche: Atracción de hombres
Romero: Levanta el ánimo. Purificador, elimina negatividad, estimula la memoria, la claridad mental, procesos creativos y protección psíquica.
Rosa: Estimula la generosidad y la compasión
Sándalo: Depuración de ambientes, atracción de dinero, purificación del alma, promueve la voluntad.
Sangre de Dragón o Sangre de Draco: Protector personal. Potencia la sexualidad. Se utiliza también en exorcismos.
Salvia: relajante, armoniza la sexualidad por relajante y distiende la energía sexual.
Sándalo: propiedades sensuales, meditación, aquieta los pensamientos, es ansiolítico y antidepresivo.
Tilo: Relajante, ayuda a conciliar el sueño
Tomillo: antiséptico de vias respiratorias y antitusivo. Es tónico y energizante en el nivel físico, mental y emocional, mejora la memoria. Vetiver: es un relajante profundo, balancea energía de grupo puede ser afrodisíaco.
Tulipán: Concesión de deseos especiales
Vainilla: Promueve la bondad y la humildad.
Verbena: Se utiliza para el amor no solo de pareja sino hacia actividades como el estudio o el trabajo.
Violeta: Ayuda a superar estados depresivos
Ylang-Ylang: antidepresivo y sedante, actúa sobre dificultades sexuales, por stress y ansiedad, es utilizado en estados de tensión nerviosa, insomnio e hiperactividad.
Fuente: http://www.redmistica.com.ar/aromaterapia.html

lunes, 16 de enero de 2012

Relajación mental

Son numerosas las situaciones en que nuestra mente se ve tan atareada que cuando nos correspondería descansar somos incapaces de hacerlo porque no paramos de pensar. Esto es un verdadero problema, especialmente cuando nuestra actividad mental ni siquiera nos deja dormir bien.
Por ello aquí te ofrecemos un sencillo ejercicio infalible para relajar tu mente y descansar plenamente:
Lo primero es buscarse un lugar tranquilo y cómodo donde podamos tumbarnos.
El ejercicio se realizará con la habitación a oscuras y los ojos cerrados.
Una música agradable y un poco de incienso pueden ser utilizados para favorecer tu relajación.
Respira profundamente tres veces.
Elimina toda la tensión de tu cuerpo y ve relajándolo desde los pies a la cabeza.
Tómate el tiempo que necesites.
Ahora visualiza tu cerebro, e imagina que tiene dos puertas.
Visualiza que las dos puertas están abiertas y cómo los pensamientos que entran por la puerta de la izquierda se van por la puerta de la derecha.
Es ahora el momento de cerrar la puerta de la izquierda impidiendo que ningún pensamiento pueda entrar en nuestro cerebro.
Centra tu atención en los que todavía están en tu mente y vete despidiéndolos y observando cómo van saliendo de ti por la puerta de la derecha.
Cuando haya salido el último pensamiento, cierra la puerta de la derecha. Así, ahora tu cerebro es una habitación vacía que está a oscuras.
No hay pensamientos, no hay nada. Mantén el estado de vacío mental todo lo que te sea posible, y si lo haces para poder dormir bien, déjate dormir con esa sensación. 
Tomado del sitio formarse.com Ver otros ejercicios de relajación

Pensar en No Pensar

Aquello que la conciencia conoce la mente no puede descifrarlo, a pesar de los símbolos, los mundos del discurso y paradigmas del lenguaje -con los que el pensamiento juega- resulta quimérico nombrar claramente las palabras del espíritu, las letras del aire. La mente es energía constante y cambiante, espejo de la realidad y rostro de la misma. Cuando conseguimos desapegarnos de la mente, verla desde afuera, sin implicarnos y sin que nos implique, llega un acercamiento directo al pensar silencioso, una curiosa paradoja que deja de serlo cuando la voluntad se torna en conjunción de presencia y acto.
En la presenciada presencia de nuestra conciencia de estar (voluntad) el acto va encaminado a ser siempre reflejo de la identidad de su ser. Y es en el silencio donde el ser, libre de ilusiones, se conoce a sí mismo; porque está frente a sí mismo, frente al ritmo y la armonía de su potencia originaria, la fuente de su energía naciente y no nacida: su conciencia.
Leemos en la Bhagavad Gita: “La mente es rebelde e inquieta, pero se la pone bajo control con la práctica perseverante y el desapego”. Para apaciguar tal rebeldía es conveniente llevar una y otra vez a la mente a un silencio sereno y para que en tal acto no exista conflicto es prioritario comprender que la dualidad se alimenta con el apego y que la unidad, la libertad más allá de todo conflicto y dualidad, se encuentra en el desapego hacia esa energía de la mente que busca una y otra vez conocerse por medio de elaboraciones. Pero, una vez que llega el gran discernimiento de que el ser es completo por sí mismo y que estar –reposar- en él supone vivir –realizar- esa completitud, ¿qué más podemos querer elaborar a partir de esa certeza tan simple y grandiosa? Simple, porque está en nosotros y sin esfuerzo alguno podemos instalarnos en ella.
Grandiosa, porque al instalarnos ahí el ser abraza su totalidad unitiva. Desde esta posición tan inequívoca e ilimitada, cito a Schopenhauer, “todo suceso de la vida se acepta como una manifestación de su poder”. Una visión realista, nada especulativa ni fantástica, un estar en el mundo, aquí y ahora, atento, integrado y fundido con todo lo que sucede, en su exacto acontecer.
La meditación, como puede deducirse, no es un acto aislado que llevamos a cabo en circunstancias concretas, encerrados en una habitación, a oscuras del mundo, sino que es el tomar conciencia de una actitud vital que se corresponde con estar siempre lo más cerca de nosotros que podamos.
Es decir, la actitud más natural posible, ser lo que somos. Y así nuestra energía vital, sosegada, integrada en su ser, alcanza su estado de creatividad más pleno. El pensamiento, sin duda, es necesario, la razón es necesaria, pero, como todo, hasta cierto punto, sabiendo dónde están sus límites, no dándole más de lo que nos pueda ofrecer.
Finalmente, llegamos a la conclusión de que a través de lo sencillo se resuelve lo más complejo. Parece arduo quizás llegar a ese silencio natural, domeñar al pensamiento, fuir en la vacuidad de la no mente y estar con ella sin embargo, conociéndola en su estado original de donde surge lo naciente. Nos llega la pregunta y con ella el enigma, por ello, conviene no perderse en los recovecos de esos enigmas por elucubraciones sin fin, que solamente consiguen agotarnos más. Elegir la respuesta sencilla nos aventura la vivencia profunda, nos da la clave correcta que ciertamente siempre hemos sabido. Así, leemos en el Shobogenzo del maestro Dogen: “Sentaos inmóviles en el estado de quietud de la montaña. Pensad en no pensar. ¿Cómo se piensa en no pensar? No pensando”. Y otra vez volvemos al silencio.
Fuente: "Hacia el despertar espiritual" José Manuel Martínez Sánchez

Cuando aprendas a considerar tu vida. W. Dyer

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el ...