sábado, 29 de octubre de 2011

¿Qué es la Consciencia? Alejandro Jodorowsky

¿Qué diferencia hay entre conciencia y consciencia?
A veces son términos intercambiables, pero no siempre. Con el sentido general de "percepción o conocimiento", se usan ambas formas.
  • Conciencia: Conocimiento de lo que nos rodea, en base a los órganos de los sentidos. En sentido moral, como "capacidad de distinguir entre el bien y el mal" (el Pepito Grillo de Pinocho), sólo se usa la forma conciencia. También tener mala conciencia, remorderle a alguien la conciencia, no tener conciencia
  • Consciencia: Conocimiento de sí mismo. La consciencia define al ser. Se es consciente de sí mismo y de lo que nos rodea en base a lo que uno Es. Otra definición es la que asocia la consciencia a un estado de unión con la vida universal. Es una expansión continua, igual que el universo.
¿Se puede ser consciente, sin conciencia?
Parece que si apagamos la conciencia, no estamos en el aquí y en el ahora, difícilmente llegaremos a elevar la consciencia. El lo que nos da a entender el cuento del maestro zen que recibía muchas visitas de personas en busca de consejos:
Un día recibió a un joven que se tomaba muy en serio su camino espiritual. Se sentía preparado para convertirse en la mano derecha de cualquier gran maestro.
Ese día había llovido cuando el joven llegó a la casa del maestro. El joven se quitó los zapatos y dejó el paraguas antes de entrar en la habitación. Se inclinó ante el maestro y le dijo que le gustaría convertirse en su discípulo.
El maestro sonrió, pero no dijo ni una palabra.
El joven, un poco incomodado por el silencio, le dijo que había estudiado mucho. Que pensaba que estaba llamado a convertirse en uno de los “iluminados”
El maestro le preguntó: ¿sabes a qué lado de la puerta has dejado el paraguas y a qué lado de la puerta has dejado los zapatos?
N-n-no, tartamudeó el joven, desconcertado. ¿Por qué?
El maestro le respondió de forma muy calmada: “Porqué lo que tu buscas es la consciencia” ¿Y cómo puedes estar consciente si ni siquiera sabes dónde has dejado los zapatos y el paraguas?
¿Cuál es la diferencia entre una persona que no es consciente y otra que sí lo es?
Si no soy consciente considero que mis límites son fronteras inexpugnables, acumulo límites… En cambio, un ser consciente conoce sus límites y sin embargo aspira a la totalidad, quiere ir más allá de los mismos.
¿La psicogenealogía puede ser una herramienta útil para ganar consciencia?
En palabras de Marianne Costa: “cuando construimos nuestro árbol genealógico estamos realizando una toma de consciencia”. Ahora bien, Una toma de conciencia que no es seguida de un acto resulta completamente estéril. Un acto vale más que mil palabras.
¿Desde el momento de nuestro nacimiento tratamos de expandir continuamente nuestro nivel de consciencia?
El ser humano va transitando desde los niveles más bajos: consciencia animal, hasta tratar de alcanzar los estratos más altos, la consciencia cósmica y la divina:
- Consciencia animal: caracterizado por los problemas de territorio
- Infantil: la infancia persistente, donde se pide sin cesar sin dar…
- Romántico: cuando la pareja es considerada como la panacea universal
- Adulto: el adulto es el sujeto que invierte. Ahora bien, puede ser un adulto explotador, cuyo afán sea poseer y explotar, o un adulto generoso, que por el contrario no se queda nada para él, sino que se lo da a los demás. El adulto generoso también sabe recibir y aprende lo que es el servicio.
- Cósmico: en este nivel ya se ha descubierto que todo está unido. El secreto de la conciencia es la “re-unión: volver a unir lo que estaba separado.
- Divino: nivel de conciencia unida al nombre inefable que está dentro de cada uno.
Parece muy atrevido hablar de consciencia divina
Alejandro Jodorowsky: “Tenemos que dejar de pensar que Dios nos va a arreglar las cosas, y decir que si Dios construyó mal este universo, aquí estamos nosotros para rehacerlo. Si hay un Dios, estamos para ayudarlo. Así nos apoderamos del mundo y de nosotros mismos, haremos lo que queramos con plena consciencia y con plena responsabilidad. En este nivel de consciencia divina se encuentra el arte verdadero”
¿Se puede definir la enfermedad como un producto del estancamiento de la consciencia?
Las enfermedades son cristalizaciones de niveles de consciencia que no cambian. Las enfermedades genéticas son “abrigos” que nos han puesto y que vienen de nuestro árbol genealógico. La curación comienza por la aceptación de la enfermedad y su transformación en aliada. La enfermedad es esencialmente separación, es decir, creencia de estar separado.
¿Algunos caminos para ganar consciencia?
Uno es la información, considerando la información no como palabras sino como experiencias… Otro es el arte, que nos abre a otros mundos, a otras miradas, nos muta la consciencia.
¿Qué es una falta de consciencia?
Cuando algo que te ha sucedido y no recuerdas te está marcando. El trato que te dieron tus padres: las neuras, obsesiones, maltratos…que se transmiten por el árbol genealógico. Si nos hacemos conscientes de nuestros traumas genealógicos, estaremos en condiciones de poder desactivarlos.
¿Adónde nos conduce la toma continua de consciencia?
Dice Alejandro Jodorowsky: “Cuando empiezas poco a poco a desprenderte de tu identidad, a ser un humano genérico, dejas de verte en una edad determinada. Luego dejas de identificarte con el tiempo en general. Después ya no te reconoces originario de una patria o hablante de una lengua determinada. No te ves en tu nombre, no te confundes con las cosas que posees, vas cesando en la identificación. Te agarras a lo que eres. A la alegría de la vida. Eres cada vez más feliz y no necesitas el traje rígido del carácter o de la personalidad. Te haces fluido, como el agua.”
Finalmente, al morir, ¿qué es lo que dejamos al mundo?
Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa consciencia, una consciencia clara que hay que saber crear, porque si no, como decía Gurdjieff, mueres como un perro, sin ofrendar la consciencia ni construir un alma.
Fuente:  www.clubcultura.com

Frases sobre la consciencia

“Si queremos cambiar el mundo, primero debemos cambiar nuestra manera de verlo” Que en el pasado este cambio de consciencia sólo sucedió a un número muy reducido de personas, sin embargo en la actualidad el cambio de consciencia se da a una escala mucho mayor. E. Tolle
“Darse cuenta de lo que hay que hacer, y no hacerlo, es cobardía” Confuncio
“La consciencia es la presencia de Dios en el hombre” Swedenborg
“El valor sin consciencia es una fiera salvaje” Robert G. Ingersoll
“… esa chispita del fuego celeste, la consciencia” George Washington
“Que peligrosa es la inconsciencia! Para liberarte de los prejuicios solo tienes la consciencia. Es la consciencia la que te puede liberar. Siempre serás esclavo de las cosas de las que no eres consciente” Anthony de Mello.
“La conciencia es la brújula del hombre”. Vincent Van Gogh.
“La finalidad del arte es dar a la gente un mayor nivel de conciencia”. Brassai.
“La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo.” William Shakespeare .
“Conciencia es la voz silenciosa de tu ser interior que no te deja ni de día ni de noche, ni en la vigilia ni en el sueño esperando que lo escuches”. Vásquez D.R.D.

sábado, 22 de octubre de 2011

Reflexiones de Gandhi

Foto: Brian Brake
La belleza verdadera consiste, sobre todo, en la pureza del corazón. El arte, para ser arte, debe promover la serenidad. Quiero un arte y una literatura que puedan hablarles a millones de hombres.

La vida es la mayor de todas las artes. Quisiera ir más lejos y decir que el hombre que más se acerca a la perfección es el mayor artista. Pues, ¿qué sería el arte si le faltaran el cimiento y la estructura de una vida noble?

Así como un árbol tiene un único tronco pero muchas ramas y hojas, así hay una sola religión -la humana- pero cualquier cantidad de expresiones de fe.

El devoto de la verdad jamás debe hacer nada por mero acatamiento a las convenciones reinantes. Debe estar siempre predispuesto a corregirse, y cuando descubra que está equivocado, tiene que confesarlo a toda costa y pagar por ello.

No soy muy culto, conozco poco la literatura y no he visto mucho mundo. Concentré mi atención en escasas cosas, y excluí todo interés por lo demás.

La mayoría de los hombres religiosos con que me encontré, son políticos disfrazados de religiosidad. En cambio, yo que parezco disfrazado de político, soy un hombre íntimamente religioso.

La verdad es como un inmenso árbol que brinda más y más frutos cuanto más se lo nutre.

El cuerpo nos fue dado sólo para que con él podamos servir a toda la creación.

La meta se aleja continuamente de nosotros. Cuanto más avanzamos, más debemos admitir nuestra incompetencia. Nuestra recompensa se halla en el esfuerzo y no en los resultados. Un esfuerzo total es una victoria absoluta.

Las cosas poseen dos aspectos: uno externo, otro interno. El aspecto externo no posee valor, salvo que lo auxilie el interno. Por eso, todo el arte verdadero es una manifestación del alma. Las formas exteriores sólo tienen valor cuando expresan el espíritu, la interioridad del hombre.

Al pensar en el contraste que existe entre mi pequeñez, la fragilidad de mis medios y la grandeza de lo que se espera de mí, siento algo parecido al vértigo. Pero simultáneamente, y me doy cuenta de ello por completo, esa gigantesca esperanza que mis compatriotas depositan en mí no es para nada un homenaje a mi personalidad, que es una singular combinación del doctor) Jekyll y del señor Hyde. No; ellos ven en mí la encarnación, por cierto incompleta aunque por eso mismo más interesante (dadas mis limitaciones) de dos cualidades invalorables: la verdad y la no violencia.

La alegría reside en la lucha y en el esfuerzo y en el sufrimiento que implican, no en la conquista de la victoria.

No me interesa en absoluto parecer coherente. En mi camino en busca de la verdad, abandoné muchas ideas y aprendí muchas cosas nuevas. Soy viejo de cuerpo, pero no tengo la conciencia de haber parado de crecer interiormente, o que mi crecimiento cesará con la disolución de mi carne. Lo que me interesa es mi actitud de disposición a obedecer el llamado de la verdad, mi Dios, momento tras momento.

Varias experiencias muy duras me enseñaron a no dejar que exprese mi ira. Así como comprimiendo el vapor se obtiene una nueva fuente de energía, también controlando la ira se puede lograr una fortaleza capaz de derribar al mundo por entero.

El primer deber es el de proteger a los débiles, y no ultrajar una consciencia humana. No seremos mejores que las bestias, mientras no hayamos purificado este pecado.

Generalmente, el hombre común no percibe belleza alguna en la verdad. Sigue de largo, ciego ante la belleza. Toda vez que el hombre comienza a ver belleza en la verdad, nace el arte verdadero.

En la marcha hacia la verdad, la ira, el egoísmo, el rencor, etc.... deben quedar de lado, pues de otro modo sería imposible alcanzar la verdad. Un hombre a merced de sus pasiones puede tener muchas buenas intenciones, puede tener palabras verídicas, pero jamás descubrirá la verdad. Una búsqueda exitosa de la verdad exige liberarse por completo del tropel de dualidades tipo amor u odio, felicidad o desdicha.

Si sólo un hombre avanza un paso en la existencia espiritual, toda la humanidad se beneficia de ello. Al contrario, la marcha atrás de uno sólo implica un retroceso del mundo entero.

Mi labor habrá concluido si consigo convencer a la humanidad de que cada hombre o cada mujer, sea cual fuere su potencialidad física, es el guardián de su dignidad y de su libertad. Este amparo es posible, aun cuando el mundo entero se vuelva contra el único que sea capaz de resistir.

La vida es una aspiración. Su misión es esforzarse por la perfección, que es la autorrealización. El ideal no debe ser rebajado por nuestra debilidad o nuestra imperfección. Tengo dolorosa consciencia de que ambas se encuentran en mí. Diariamente, mi grito silencioso le pide a la verdad que me ayude a erradicar de mí tal debilidad y tales imperfecciones.

Inicia tu día con una plegaria y hazla tan conmovedora como para que perdure en ti hasta el atardecer. Concluye el día con una plegaria, para disfrutar de una noche pacífica libre de sueños y de pesadillas. Que la forma de la plegaria no te preocupe. Deja que se manifieste como sea: tal es el modo en que nos pone en contacto con lo divino. Cabe apenas una precaución: cualquiera que sea su forma, no permitas que el espíritu se disperse mientras las palabras de la plegaria emanan de tu boca.

La gota de agua participa de la grandeza del océano, aunque ella no lo sepa. Pero ni bien se empeñe en separarse de él, se secará completamente. No resulta ni mucho menos exagerado decir que la vida no es más que una ilusión.

El silencio ayuda mucho a quien, como yo, procura la verdad. En un estado de silencio, el alma encuentra el sendero iluminado por la luz más clara, y lo que era esquivo y engañoso, es resuelto por una claridad cristalina. Nuestra vida es una prolongada y ardua búsqueda de la verdad. Y para alcanzar la cima más elevada, el alma requiere reposo interior.
Mahatma Gandhi

jueves, 20 de octubre de 2011

El hijo del Planeta. Madre Teresa

Cuando te encuentres sereno y contento
en cualquier lugar del mundo
cuando todo lugar sea tu país
cuando no teniendo nada
sientas que lo tienes todo
cuando en la opulencia luzcas humilde
cuando puedas devolver el mal por bien
sin importar a quien
y veas a tu hermano en cada ser ...
Cuando apliques que amar
es solo dar y dar
sin importar más nada que tan solo dar ...
Cuando indiferente avances
entre aquellos que te insulten
y en el silencio les envíes tu perdón ...
Cuando nadie pueda herirte
ni por nada has de afligirte ...
Cuando a quien te odie tu le des amor
Cuando ejerzas la inocencia con conciencia
Cuando busques el saber
así como buscas el pan ...
Cuando ames todo sin pasión ni posesión
Cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión
Cuando sepas aliviar
las penas de aquellos que sufren
y tus labios digan sólo la verdad ...
Cuando hagas del deber un placer
y el placer no sea más para ti un deber ...
Cuando vivas el presente como lo único urgente
Cuando la Bondad sea tu voluntad
Cuando el egoísmo ceda al altruismo
Cuando la impureza, ceda a la pureza y la virtud,
Entonces serás un hombre, serás una mujer,
serás un ser que alcanzó la humanidad
Serás un hijo del planeta ...
Serás un ser que alcanzó la humanidad.
Madre Teresa de Calcuta

martes, 18 de octubre de 2011

¿Qué son los Elementales?

Elementales es el nombre que recibe una categoría de seres mitológicos descritos por primera vez en las obras alquímicas de Teofrasto Paracelso (1493- 1541). Los tipos de elementales descritos eran cuatro, coincidiendo con los elementos de la tradición griega. De esta forma las correspondencia entre los elementos y las criaturas que les representaban sería:
* Agua: Ondinas
* Fuego: Salamandras
* Tierra: Gnomos
* Aire: Sílfides
Historia
Según la mitología los elementales son seres del mundo espiritual, conectados directamente con los cuatro elementos (de allí su nombre) que rigen al planeta tierra: agua, tierra, aire y fuego.
Se los representa como figuras humanizadas, vestidas de manera extraña y rodeados de mucho misterio. Esta es sólo su apariencia, para que pueda identificárselos. Datan de mucho tiempo, que son anteriores a la aparición del hombre en el planeta.
Cuando el planeta era sólo una mas incandescente y sin vida, los elementales estaban presentes planeando la construcción y la vida futura, ayudando a los Espíritus Superiores, Arquitectos Cósmicos, quienes eran los encargados de coparticipar en la obra del creador.
Las salamandras –elementales del fuego- cuidaban la masa de gases radioactivos presentes en el planeta y de la materia incandescente que debía ir sedimentándose y enfriándose de a poco, para que el planeta en formación pudiera ser habitable.
Los silfos, elementales del aire, cuidaban de la evolución de esos gases tóxicos, para lograr el equilibrio químico y la evolución de los violentos vientos y tormentas nucleares que azotaban al planeta en formación, allá en los comienzos de la historia cósmica.
Los Espíritus Superiores o Arquitectos Cósmicos ya tenían planeado todo tipo de vida que surgiría en la tierra, siguiendo las orientaciones del Creador. Estaba todo programado en la Mente Divina. Sólo hacía falta que se estableciera el orden, para que esos Espíritus de la naturaleza o elementales pudieran, finalmente, empezar el proceso de evolución y vida sobre el planeta tierra, como colaboradores inmediatos de los arquitectos celestiales.
Cuando los gases se hicieron líquidos y cayeron sobre el planeta en forma de gotas de agua, lluvias y tormentas violentas que inundaron casi toda su superficie, aparecieron los elementales del agua: Sirenas, Ninfas y Nereidas, por las explosiones nucleares, quitándoles las materias densas y pesadas que aún había en suspensión.
En el Universo existen, entre otros Jefes Espirituales, espíritus guardianes, orientadores, protectores, y organizadores de toda la creación. Los elementales, sus colaboradores, fueron, por lo tanto, anteriores a la aparición del hombre sobre la tierra y los encargados de armonizar las condiciones básicas para la aparición de la vida en sus varios reinos.
Cuando el planeta comenzó a enfriarse y a estabilizarse, ya estaban presentes los elementales de la tierra: Gnomos, Duendes y Hadas, a fin de armar los elementos de su nivel, o sea, los primeros esbozos de arbustos y piedras. Estaban dando origen a todo lo que germinaría después, con el trabajo de millones de años.
Es curioso observar que desde la antigüedad más remota, los elementales fueron representados de manera casi idéntica por los pueblos más diferentes, por ejemplo, los sumerios, los caldeos, los egipcios, los chinos, los pueblos indígenas de África, Polinesia y América.
Los dibujos que se encontraron los muestran de manera casi idéntica, no importa cuan lejos estuvieran esos pueblos unos de otros. Esto nos lleva a pensar que los elementales siempre se comunicaron con los seres humanos, manteniendo un patrón energético que permitiera verlos e identificarlos. Estaban presentes en casi todos los ritos sagrados, especialmente en aquellos en que se pedía la protección celestial para las cosechas y las siembras.
Se los representa como a dioses mitológicos y eran objeto de privilegios, por parte de los sacerdotes y del mismo pueblo. No sólo se los invocaba para que protegiesen las siembras sino también para que aquietasen las aguas, apagasen incendios y contuvieran tempestades. O sea, protección de los cuatro elementos.
Aparecen sus figuras, casi idénticas, tanto en la Europa central del siglo XV como en la India milenaria y mágica, 2000 años antes de Cristo.
Los elementales eran amados y temidos al mismo tiempo, ya que tanto beneficiaban como perjudicaban. Fueron siempre considerados seres duales. Ellos tienen un tipo de vibración muy rápida y eléctrica, que les permite trasladarse de un lugar a otro a la velocidad de la luz.
Se los considera espíritus juguetones, animados, traviesos, sin mucha responsabilidad y arduos trabajadores de la naturaleza. No tienen un concepto muy claro del bien y del mal y por eso pueden ser manipulados para los trabajos de magia negra. Tal vez, su nivel de conciencia se parezca a la de un niño que aún no sabe distinguir entre acertado y errado.
El hecho de no tener un nivel de madurez espiritual suficientemente desarrollado para diferenciar el bien y el mal, los hace semejantes a criaturas traviesas, inconscientes e inocentes, como la propia imagen física con la cual se presentan ante los hombres.
Si por su falta de conciencia madura, alguna vez fueron usados para practicar el mal, pagaron muy cara esta acción porque retrocedieron en su camino espiritual de evolución.
Fuente: Wikipedia

sábado, 8 de octubre de 2011

Elegid la Naturaleza. Osho


Siempre que veáis que la sociedad está en conflicto con la naturaleza, elegid la naturaleza... sin importar el precio. Jamás perderéis.
Hasta ahora se ha considerado que el individuo existe para la socie­dad, de modo que ha de acatar lo que la sociedad dicte. Debe encajar en ella. Esa es la definición del ser humano normal: uno que encaja en la sociedad. Aunque la sociedad esté loca, hay que encajar en ella; enton­ces sois normales.
El problema que ahora se le plantea al individuo es que la naturaleza exige una cosa y la sociedad lo contrario. Si la sociedad demandara lo mismo que la naturaleza, no habría conflicto. Habríamos permanecido en el Jardín del Edén.
El problema surge porque la sociedad tiene sus propios intereses, que no necesariamente están en sintonía con el individuo y sus intereses. La sociedad posee sus propios intereses; el individuo ha de ser sacrificado. Nos encontramos en un mundo que está patas arriba. Lo correcto sería justo lo opuesto.
El individuo no existe para la sociedad, sino esta para el individuo. Porque la sociedad es simplemente una institución, carece de alma. El individuo posee alma, que es el centro consciente.
Fuente: Día a Día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora. Osho

Cuando aprendas a considerar tu vida. W. Dyer

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el ...