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lunes, 9 de septiembre de 2013

Decálogo del Optimista - G.Gallo

Los optimistas...
1 - Se aman, procuran un alto nivel de autoestima, se valoran y aprovechan lo mejor posible sus talentos personales innatos.
2 - Aceptan a los demás como son, y no malgastan energías queriendo cambiarlos, sólo influyen en ellos con paciencia y tolerancia.
3 - Son espirituales, cultivan una excelente relación con Dios y tienen en su fe una viva fuente de luz y de esperanza.
4 - Los optimistas disfrutan del "aquí" y el "ahora", no viajan al pasado con el sentimiento de culpa ni el rencor, ni al futuro con angustia. Disfrutan con buen humor y con amor.
5 - Ven oportunidades en las dificultades, cuenta con la lección que nos ofrecen los errores y tienen habilidad para aprender de los fracasos.
6 - Son entusiastas, dan la vida por sus sueños y están convencidos de que la confianza y el compromiso personal obran milagros.
7 - Son íntegros y de principios sólidos, por eso disfrutan de paz interior y la irradian y comparten, aún en medio de problemas y crisis.
8 - No se desgastan en la crítica destructiva y ven la envidia como un veneno. No son espectadores de las crisis sino protagonistas del cambio.
9 - Cuidan sus relaciones interpersonales con esmero, saben trabajar en equipo y son animosos sembradores de fe, esperanza y alegrías.
10 - También tienen épocas difíciles, pero no se rinden ni se dejan aplastar por su peso, ya que saben que aún la noche más oscura tiene un claro amanecer y que por encima de las nubes más densas sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y oscuro que sea siempre tendrá otra salida y que todo río siempre tiene dos orillas.
Autor: Gonzalo Gallo González

miércoles, 29 de mayo de 2013

Aprendí y decidí. Walt Disney

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...
Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar...
Ahora simplemente duermo para soñar.

viernes, 10 de mayo de 2013

24 fortalezas para un carácter resiliente

Sabiduría y conocimiento Revista Namasté 

1. Curiosidad, interés por el mundo
Tener interés por lo que sucede en el mundo, encontrar temas fascinantes, explorar y descubrir nuevas cosas. 
2. Amor por el conocimiento y el aprendizaje 
Llegar a dominar nuevas materias y conocimientos, tendencia continua a adquirir nuevos aprendizajes. 
3. Juicio, pensamiento crítico, mentalidad abierta 
Pensar sobre las cosas y examinar todos sus significados y matices. No sacar conclusiones al azar, sino tras evaluar cada posibilidad. Estar dispuesto a cambiar las propias ideas en base a la evidencia. 
4. Ingenio, originalidad, inteligencia práctica 
Pensar en nuevos y productivos caminos y formas de hacer las cosas. 
5. Perspectiva 
Ser capaz de dar consejos sabios y adecuados a los demás, encontrando caminos no sólo para comprender el mundo sino para ayudar a comprenderlo a los demás. 
6. Valentía 
No dejarse intimidar ante la amenaza, el cambio, la dificultad o el dolor. Ser capaz de actuar según las propias convicciones aunque eso suponga ser criticado. 
7. Perseverancia y diligencia 
Terminar lo que uno empieza. Persistir en una actividad aunque existan obstáculos. Obtener satisfacción por las tareas emprendidas y que consiguen finalizarse con éxito. 
8. Integridad, honestidad, autenticidad 
Ir siempre con la verdad por delante, no ser pretencioso y asumir la responsabilidad de los propios sentimientos y acciones emprendidas. 
9. Vitalidad y pasión por las cosas 
Afrontar la vida con entusiasmo y energía. Hacer las cosas con convicción y dando todo de uno mismo. Vivir la vida como una apasionante aventura, sintiéndose vivo y activo. 
10. Amor, apego, capacidad de amar y ser amado 
Tener importantes y valiosas relaciones con otras personas, en particular con aquellas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Sentirse cerca y apegado a otras personas. 
11. Simpatía, amabilidad, generosidad 
Hacer favores y buenas acciones para los demás, ayudar y cuidar a otras personas. 
12. Inteligencia emocional, personal y social 
Tener empatía. Ser consciente de las emociones y sentimientos tanto de uno mismo como de los demás, saber como comportarse en las diferentes situaciones sociales, saber que cosas son importantes para otras personas. 
13. Ciudadanía, civismo, lealtad, trabajo en equipo 
Trabajar bien dentro de un equipo o grupo de personas, ser fiel al grupo y sentirse parte de él. 
14. Sentido de la justicia, equidad 
Tratar a todas las personas como iguales en consonancia con las nociones de equidad y justicia. Dar a todo el mundo las mismas oportunidades. 
15. Liderazgo 
Animar al grupo del que uno es miembro para hacer cosas, así como reforzar las relaciones entre las personas de dicho grupo. Organizar actividades grupales y llevarlas a buen término. 
16. Capacidad de perdonar, misericordia 
Capacidad de perdonar a aquellas personas que han actuado mal, dándoles una segunda oportunidad, no siendo vengativo ni rencoroso. 
17. Modestia, humildad 
Dejar que sean los demás los que hablen de uno mismo, no buscar ser el centro de atención y no creerse más especial que los demás. 
18. Prudencia, discreción, cautela 
Ser cauteloso a la hora de tomar decisiones, no asumiendo riesgos innecesarios ni diciendo o haciendo nada de lo que después uno se pueda arrepentir. 
19. Auto-control, auto-regulación 
Tener capacidad para regular los propios sentimientos y acciones. Tener disciplina y control sobre los impulsos y emociones. 
20. Apreciación de la belleza y la excelencia, capacidad de asombro 
Saber apreciar la belleza de las cosas, del día a día, o interesarse por aspectos de la vida como la naturaleza, el arte, la ciencia… 
21. Gratitud 
Ser consciente y agradecer las cosas buenas que a uno le pasan. Saber dar las gracias. 
22. Esperanza, optimismo, proyección hacia el futuro 
Esperar lo mejor para el futuro y trabajar para conseguirlo. Creer que un buen futuro es algo que está en nuestras manos conseguir. 
23. Sentido del humor 
Disfrutar de la risa y las bromas, sonreír con frecuencia, ver el lado positivo de la vida. 
24. Espiritualidad, fe, sentido religioso 
Pensar que existe un propósito o un significado universal en las cosas que ocurren en el mundo y en la propia existencia. Creer que existe algo superior que da forma a nuestra conducta y nos protege.
Para seguir leyendo: ¿Qué es resiliencia?

martes, 7 de mayo de 2013

50 preguntas para el auto conocimiento

¿Alguna vez te has planteado alguna de estas preguntas en tu vida? Estas preguntas no tienen respuestas correctas o incorrectas, porque a veces hacer las preguntas correctas es la respuesta.
1. ¿Qué edad tendrías si no supieras cuántos años tienes?
2. ¿Qué es peor, fracasar o nunca haberlo intentado?
3. Si la vida es tan corta, ¿por qué hacemos tantas cosas que no nos gustan, y porqué nos gustan tantas cosas que no hacemos?
4. Cuando todo está dicho y hecho, ¿habrás dicho más de lo que has hecho?
5. ¿Cuál es la cosa que más te gustaría cambiar en el mundo?
6. Si la felicidad fuera la dinero, ¿qué tipo de trabajo te haría rico?
7. ¿Estás haciendo realmente lo que quieres, o simplemente te conformas con lo que haces?
8. Si el promedio de vida humana fuera de 40 años, ¿cómo vivirías tu vida de una manera diferente?
9. ¿En qué medida has controlado en realidad el curso de la vida que has tomado?
10. ¿Estás más preocupado por hacer las cosas bien, o hacer las cosas correctas?
11. Estás almorzando con tres personas a las que respetas y admiras. Todos empiezan a criticar a un íntimo amigo tuyo sin saber que es tu amigo. La crítica es desagradable e injustificada. ¿Qué haces?
12. Si le pudieras ofrecer a un niño recién nacido sólo un consejo, ¿cuál sería?
13. ¿Infringirías la ley para salvar a un ser querido?
14. ¿Alguna vez has visto locura en la que más tarde viste creatividad?
15. ¿Qué es eso que sabes que haces diferente de las demás personas?
16. ¿Cómo es que las cosas que te hacen feliz a ti no hacen felices a todos?
17. ¿Cuál es esa cosa que no has hecho que realmente quieres hacer? ¿Qué te detiene?
18. ¿Estás aferrado a algo que tienes que dejar ir?
19. Si tuvieras que mudarte a un estado o país además del que actualmente vives, ¿a dónde te moverías y por qué?
20. ¿Presionas el botón del ascensor más de una vez? ¿De verdad crees que hace al ascensor ir más rápido?
21. ¿Prefieres ser un genio preocupado o un tonto alegre?
22. ¿Por qué eres tú, tú?
23. ¿Has sido el tipo de amigo que quieres como amigo?
24. ¿Qué es peor, cuando un buen amigo se aleja, o perder el contacto con un buen amigo que vive justo cerca de ti?
25. ¿De qué estás muy agradecido?
26. ¿Prefieres perder todos sus viejos recuerdos, o nunca ser capaz de hacer nuevos?
27. ¿Se puede conocer la verdad sin cuestionarla en primer lugar?
28. ¿Tu mayor temor se ha hecho realidad?
29. ¿Te acuerdas de ese momento hace 5 años cuando estabas muy molesto? ¿Realmente importa ahora?
30. ¿Cuál es tu recuerdo más feliz la infancia? ¿qué es lo que lo hace tan especial?
31. ¿En qué momento de tu pasado reciente te has sentido más apasionado y vivo?
32. ¿Si no es ahora, entonces cuándo?
33. ¿Si no lo has logrado aún, qué tienes que perder?
34. ¿Alguna vez has estado con alguien, no hablaron de nada, y te fuiste con la sensación de que acabaste de tener la mejor conversación que nunca habías tenido?
35. ¿Por qué las religiones que apoyan el amor han causado muchas guerras?
36. ¿Es posible saber, sin lugar a dudas, lo que es bueno y qué es malo?
37. ¿Si acabas de ganar un millón de dólares, dejarías tu trabajo?
38. ¿Preferirías tener menos trabajo que hacer, o más trabajo que hacer que realmente disfrutes?
39. ¿Sientes que has vivido este día cientos de veces antes?
40. ¿Cuándo fue la última vez que entraste en la oscuridad con sólo la suave luz de una idea en la que creías firmemente?
41. Si supieras que todo el mundo sabe que fuera a morir mañana, ¿a quién visitarías hoy?
42. ¿Estarías dispuesto a reducir tu esperanza de vida por 10 años por llegar a ser extremadamente atractivo o famoso?
43. ¿Cuál es la diferencia entre estar vivo y estar viviendo de verdad?
44. ¿Cuándo es hora de dejar de calcular los riesgos y las recompensas, y simplemente seguir adelante y hacer lo que sabes es lo correcto?
45. Si aprendemos de nuestros errores, ¿por qué estamos siempre teniendo tanto miedo de cometerlos?
46. ¿Qué harías diferente si supieras que nadie te juzga?
47. ¿Cuándo fue la última vez que te percataste del sonido de tu propia respiración?
48. ¿Qué amas? ¿Alguna de tus acciones recientes expresó abiertamente este amor?
49. En cinco años más, ¿recordarás lo que hiciste ayer? ¿Qué pasa con el día antes de ese? ¿O el día antes de ese?
50. Decisiones están siendo tomadas en estos momentos. La pregunta es: ¿Las estás haciendo por ti mismo, o estás dejando que otros las hagan por tí?

Traducción: equipo de Vida Lúcida www.unavidalucida.com.ar
Fuente: www.wakeup-world.com

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo. Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. 
La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aún así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo. 
El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional en las masas dormidas, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?
La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.
Características de las personas resilientes:

Saben aceptar la realidad tal y como es (generalmente negativa)
Creen que de alguna manera la vida tiene sentido.
Son poseedores de una inquebrantable voluntad para mejorar.
Además, presentan las siguientes habilidades:

Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías como la gran mayoría.
Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr lo que buscan.
Modo de pensar de las personas resilientes:

Las percepciones y los pensamientos influyen en el modo como la gente afronta el estrés y la adversidad.
El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Cometen menos errores de pensamiento (como la exageración, victimización o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más exacto que las masas descentradas.
Los grandes beneficios de la resiliencia:

Estas lúcidas personas...
Tienen una mejor autoimagen
Se critican menos a sí mismas
Son más optimistas
Afrontan los retos con valor
Son más sanas físicamente
Tienen más éxito en el trabajo o estudios
Están más satisfechas con sus relaciones
Están menos predispuestas a la depresión
Gozan de una mejor sexualidad
¿Qué contribuye a que una persona sea más resiliente?

Principalmente "NO" huir cobardemente de los problemas, sino afrontarlos con valentía y buscar soluciones. 
Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas.
Tomarse tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar.
Confiar en la propia fuerza de voluntad y no depositar tu suerte en manos de fantasiosas creencias...

jueves, 6 de septiembre de 2012

Y volverás...

Y volverás a reír sin motivo alguno hasta que se te escape el alma a carcajadas, y volverás a amar aunque no encuentres una razón justificada, y volverás a soñar con los ojos bien abiertos esperando ver tus metas realizadas, y volverás a volar entre nubes de algodón blancas...
No te preocupes por nada, que todo volverá. Porque todo es un ciclo de perfección exacta porque con arrepentimiento no existe karma porque creas tu futuro a cada instante dependiendo de tus creencias y actitudes presentes porque naciste libre y volverás a nacer libremente de entre tus propias cenizas que abonan tierra firme con tus lágrimas que dan forma al más hermoso arco-iris.
Y volverás a sufrir si te aferras a lo que tienes, y volverás a reiniciar un ciclo si temes, hasta alcanzar la perfección suprema: hasta tu centro de luz, el equilibrio de tu ser, tu verdadera esencia.
Volverás a sentir lo mismo, a revivir lo vivido si no aprendes de la experiencia: que no importa lo que suceda sino la lección que extraigas, que no importa caer sino levantarse, que no importa odiar sino saber que ese odio se convierte en tu único enemigo, que en tu guerra eres tú vencedor y vencido, pues de igual manera escoges ser amo de tu felicidad o esclavo de la felicidad ajena.
Porque eres dueño de la energía que manejas, y esa misma energía vendrá de vuelta.
Así que sé consciente de tu onda magnética porque atraes aquello que emites y aquello que emites regresa: regresa a la unidad, al origen... hasta tu centro de luz, el equilibrio de tu ser, tu verdadera esencia.

viernes, 1 de junio de 2012

Consejos de un padre a su hija para llevar una Vida equilibrada. Gurdjieff

Gurdjieff, también llamado el Tigre de Turkestán, fue un hombre sabio quien en el siglo XIX se destacó por impartir enseñanzas que reúnen los aspectos más importantes de la sabiduría oriental, denominados El Cuarto Camino. A continuación los 83 consejos que le escribió a su hija para llevar una vida Equilibrada y Libre espiritualmente.
1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar...

jueves, 15 de marzo de 2012

20 Consejos de los Indígenas Norteamericanos

1. Levántate con el sol para orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente. El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le hablas.
2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.
3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y sólo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.
4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.
5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad, de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.
6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas o plantas.
7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas. Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera.Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.
8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.
9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.
10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.
11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia del mundo.
12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.
13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de su sufrimiento retornará a ti.
14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba de la voluntad de uno en este universo.
15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables. Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.
16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.
17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los otros, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.
18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.
19. Respeta las creencias religiosas. No impongas en los demás tus propias creencias.
20. Comparte tu buena fortuna. Participa en la caridad.

lunes, 13 de febrero de 2012

Celebro tu existencia. Julio Pagano

Dispuestos a dejar sus huellas, nuestro planeta es visitado por bellos seres que darán vida a una nueva humanidad.
Las puertas de entrada y de salida no descansan. El tráfico es incesante. Intenso. Miles de almas llegan a la Tierra a cada instante para vivir una experiencia física. Otras tantas se van con sus lecciones aprendidas. Todavía no partí, por eso quiero hacer un alto en mi camino y hablarte a vos, inigualable ser, que acabás de llegar con tu inmaculado traje de inocencia a disfrutar del juego de la vida. Sé que me estás escuchando. Agradezco la belleza de tu silencio. No te preocupes por los murmullos de fondo, son los comentarios de los insensibles que descreen que nos estemos comunicando.
Antes que nada, quiero darte las gracias por venir. Tu presencia alimenta la esperanza de que el cambio es posible. Siento tu vibración cristalina. Los latidos de tu tierno corazón no mienten, una nueva realidad se está gestando. Ruego porque nuestras sofocantes estructuras sociales no marchiten tus sueños y seamos capaces de ayudarte a volar para que nos transportes hacia una dimensión más pura, en donde la humanidad, toda, celebre y honre la vida.
Sé que si te ayudo, contándote parte de la trama del juego de la vida, también me estoy ayudando porque vos y yo somos uno, aunque el velo de la ilusión intente hacerme creer lo contrario. Antes de seguir hablando, te pido que recuerdes que lo que voy a decirte lleva la carga de mi subjetividad, de mis condicionamientos y limitaciones, por eso quiero que tomes este mensaje como una simple referencia y no como una verdad incuestionable.
El juego consiste en recuperar la inocencia y conectar con nuestra esencia interior para seguir evolucionando. Ahora te parece sencillo, sin embargo, a medida que pasen los días, la sociedad se encargará de adormecerte para que seas funcional a sus intereses y creas que lo real es lo que sucede fuera. No te rías. Lo digo en serio. La gran mayoría cree que únicamente lo exterior importa, y como le temen a la muerte –porque desconocen que es un proceso de cambio- prefieren ignorarla y hacer de cuenta que vivirán para siempre. Te mirarán raro si les preguntás por qué no aprovechan la estadía, siendo el juego tan breve. Vivir 90 años implica jugar sólo 32.850 días. Demasiado poco para desaprovecharlo, ¿no?
Quiero pedirte que, pase lo que pase, no traiciones tu misión de vida. Las pruebas están dispuestas para ayudarte a crecer. Dar pasos en el vacío, siguiendo los dictados de tu conciencia, te ayudará a fortalecer la confianza en vos. Siempre que puedas optá por el conocimiento vivencial. El conocimiento intelectual es limitado, sirve como marco de referencia pero no te transforma. Abrite a las vivencias, son maestras mutidimensionales que te darán las claves para que recorras tu camino sabiamente.
Aunque te cueste, siempre dá lo mejor de vos sin esperar recompensas, porque no todos piensan igual. No descuides tus dones. Potenciá tus talentos. Tu singularidad le aportará a la vida un caudal de inigualable belleza si ponés conciencia en tus actos y sos fiel a tu guía interna. Nunca dudes en hacerle caso a lo que afluya desde tu corazón, sobre todo cuando el caos se adueñe del campo de juego, porque esa es tu verdadera brújula.
Si dejás que los deseos programen tus días estarás corriendo detrás de ilusiones que sólo conducen al descontento. Aprendé a disfrutar cada instante. Conectá con el aquí y ahora. El futuro es una proyección de la mente y el pasado tiene vida sólo si ponés tu energía al servicio de los recuerdos. Aprovechá tu tiempo. No olvides que todo pasará. No te aferres a nada. Fluí con la existencia. Sentirás la esencia de la libertad elevándote sobre la mediocridad de quienes viven mecánicamente.
Nunca dejes oxidar tu capacidad de sorprenderte. Escuchá a todos con atención, pero no colecciones verdades prestadas. Buscá siempre tu propia verdad, para que tu mente, cuerpo y espíritu se expresen de manera unificada y no permanezcas dividido. Esa división es la que hará de tu vida un infierno. También tené presente que tus días serán opacos si dejás que la mente sea el amo de tus acciones, porque no serás capaz de sentir.
Puede que ahora te cueste entenderlo, pero perderás la inocencia para volver a recuperarla. Aprenderás para luego desaprender. Te llenarás para luego vaciarte. Te caerás, pero sabrás levantarte con las lecciones aprendidas. Muchos caminos aguardan tus huellas. Quiera la vida que los padres que elegiste te sepan guiar, te sepan respetar y te sepan amar por sobre todas las cosas.
Este mensaje finaliza. Cada uno seguirá su rumbo. Tal vez nunca volvamos a encontrarnos. No importa. Estoy agradecido de contar con tu presencia. La Tierra acaba de recibir a otro hermoso ser que viene a transformar el juego de la vida. Alzo mi copa, hermano. Celebro tu existencia.
Autor: Julio Pagano

martes, 3 de enero de 2012

Experimentación. Osho

Permaneced siempre abiertos y con ánimo de experimentar:.. siempre listos para adentraros en un sendero que nunca antes habéis caminado. ¿Quién sabe? Aunque resulte inútil, será una experiencia.
Edison trabajó durante casi tres años en un determinado experimento y fracasó setecientas veces. Todos sus colegas y estudiantes se sentían absolutamente frustrados. Él llegaba cada mañana feliz y a rebosar de júbilo, listo para empezar otra vez. Era demasiado: ¡setecientas veces y tres años desperdiciados! Todo el mundo estaba prácticamente seguro de que no se iba a conseguir nada. Todo parecía inútil... solo un capricho.
Se reunieron y le dijeron: «Hemos fallado setecientas veces. Ya es un fracaso absoluto. No hemos logrado nada. Tenemos que parar». Edison soltó una carcajada y dijo: «¿De qué estáis hablando? ¿Fracasado? Hemos tenido éxito en descubrir que setecientos métodos no serán de ninguna ayuda. ¡Cada día que pasa nos acercamos cada vez más a la verdad! Si no hubiéramos llamado a esas setecientas puertas, no habríamos podido saberlo. Pero ahora estamos seguros de que hay setecientas puertas falsas. ¡Es un gran logro!».
Esta es la actitud científica básica: si podéis decidir que algo es falso, os estáis acercando a la verdad. La verdad no se encuentra disponible en el mercado para que podáis ir directamente a encargarla. No se encuentra disponible a nuestro antojo. Tenéis que experimentar.
De modo que lo que sugiero es que siempre estéis dispuestos a experimentar. Nunca os sintáis complacidos. Jamás penséis que lo que estáis haciendo es perfecto. Nunca lo es. Siempre es posible mejorarlo; siempre es posible hacerlo más perfecto.
Fuente: Día a día. Osho

jueves, 15 de diciembre de 2011

El eco de la Vida. Cuento

Un niño y su padre caminaban entre las montañas. De repente, el hijo tropezó y cayó al suelo gritando Aaahhh!
Para su sorpresa, oyó una voz a lo lejos que gritaba como él.
Con curiosidad el niño preguntó: ¿Quién está ahí?
- ¿Quién está ahííí…? Le respondieron.
Molesto con la respuesta, el niño gritó: ¡Cobarde! Pero le respondieron de la misma manera: 
- ¡Cobardeee…!
El niño desconcertado le preguntó a su padre: -¿Qué sucede papá?
El padre, sonriendo le dijo: Hijo mío, presta atención.
Se levantó y dirigiéndose a la montaña, gritó: ¡Te admiro!
La voz respondió: - ¡Te admirooo...!
Volvió a gritar: ¡Eres un campeón!
Y la voz le respondió: - ¡Eres un campeónnn...!
El niño estaba asombrado y no entendía. Se llama Eco, le explicó el padre, aunque en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones.
Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean. Si quieres recibir una sonrisa, sonríe a los que conoces.
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. La vida te dará de regreso, exactamente aquello que tú le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo tuyo.
Alguien dijo: Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando...
Aprendí y decidí... Y así después de tanto esperar, un día como cualquier otro decidí triunfar... y decidí no esperar que llegaran las oportunidades, sino salir yo mismo a buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival eran mis propias debilidades, y que en ellas mismas está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de tenerle miedo a fallar, o perder y empecé a tenerle miedo a no intentar ganar. Descubrí que yo no era el mejor y que quizá nunca lo fui, me dejó de importar quién ganaba o perdía, ahora lo único que me importa es simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. No llegar a una posición, sino mantenerme.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es el derecho a llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, el amor es una manera de vivir.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar...ahora duermo para soñar. 
José Luis Prieto

sábado, 27 de agosto de 2011

A orillas de tu mente. Buda y el arroyo

Y sucede espontáneamente, porque en el momento en el que te sientas en la orilla ... de tu mente, has dejado de darle energía. Ésa es la auténtica meditación. La meditación es el arte de la trascendencia.
"Un día Buda pasaba a través de un bosque. Era un caluroso día de verano y tenía mucha sed. Le dijo a Ananda, su principal discípulo:
-Ananda, regresa. Cuatro o cinco kilómetros más atrás hemos pasado por un pequeño arroyo. Tráeme un poco de agua. Llévate mi cuenco de mendicante. Tengo mucha sed y estoy cansado -había envejecido.
Ananda volvió hacia atrás… pero cuando llegó al arroyo, acababan de cruzarlo unas carretas tiradas por bueyes que habían enturbiado toda el agua. Las hojas muertas, que estaban reposando en el fondo, habían subido a la superficie, esta agua ya no se podía beber; estaba demasiado sucia. Regresó con las manos vacías y dijo:
-Tendrás que esperar un poco. Iré por delante. He oído que a sólo cuatro o cinco kilómetros de aquí hay un gran río. Traeré el agua de allí. Pero Buda insistió:
-Regresa y tráeme el agua de ese arroyo.
Ananda no podía entender la insistencia, pero si el Maestro lo dice, el discípulo tiene que obedecer. A pesar de lo absurdo de la situación -que de nuevo tiene que caminar cuatro o cinco kilómetros, y sabe que no merece la pena beber ese agua-, él va. Cuando está yendo, Buda le dice:
-Y no regreses si el agua sigue estando sucia. Si está sucia, siéntate en la orilla en silencio. No hagas nada, no te metas en el arroyo. Siéntate en la orilla en silencio y observa. Antes o después el agua volverá a aclararse, y entonces llena el cuenco y regresa.
Ananda volvió hasta allí. Buda tenía razón: el agua estaba casi clara, las hojas se habían desplazado, el polvo se había asentado. Pero todavía no estaba totalmente transparente, de modo que se sentó en la orilla y observó cómo fluía el río.
Poco a poco se volvió cristalina. Después regresó bailando. Entonces entendió por qué Buda había insistido tanto. Había un cierto mensaje en todo esto para él, y lo había entendido. Le dio el agua a Buda, le dio las gracias a Buda, se postró a sus pies.
Buda dijo:
-¿Qué estás haciendo? Yo te debería de dar las gracias por haber traído el agua.
Ananda dijo:
-Ahora lo puedo entender. Primero me enfadé; no lo mostré, pero estaba enfadado porque era absurdo regresar. Pero ahora he entendido el mensaje. Esto es lo que en realidad necesito en este momento. Con la mente es el mismo caso. Sentado en la orilla de ese pequeño arroyo me hice consciente de que pasa lo mismo con la mente. Si me meto en el arroyo lo volveré a ensuciar. Si me meto en la mente, provocaré más ruido, empezarán a aparecer más problemas, a emerger. Sentado a un lado he aprendido la técnica.
Ahora me sentaré también al lado de la mente, observándolas con todas sus suciedades, problemas, hojas muertas, dolores y heridas, recuerdos y deseos. Me sentaré indiferente en la orilla y esperaré el momento en que todo esté claro..."

sábado, 20 de agosto de 2011

A eso...

 
A eso de caer y volver a levantarte.
De fracasar y volver a comenzar.
De seguir un camino y tener que torcerlo.
De encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso no le llames adversidad,
Llámale sabiduría.
A eso de sentir la mano de DIOS
Y saberte impotente.
De fijarte una meta y tener que seguir otra.
De huir de una prueba y tener que encararla.
De planear un vuelo y tener que recortarlo.
De aspirar y no poder, de querer y no saber,
De avanzar y no llegar.
A eso no le llames castigo,
Llámale enseñanza.
A eso de pasar días juntos radiantes.
Días felices y días tristes.
Días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina,
Llámale experiencia.
A eso de que tus ojos miren
Y tus oídos oigan.
Y tu cerebro funcione y tus manos trabajen.
Y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta.
Y tu corazón ame.
A eso no le llames poder humano,
Llámale milagro divino…
Autor Desconocido.

viernes, 24 de junio de 2011

Cuando los niños aprenden...

...que la felicidad no se encuentra en lo que una persona tiene, sino en lo que esa persona es.
...que dar y perdonar es más gratificante que quitar y vengarse.
...que el sufrimiento no se mitiga con auto-compasión, sino que se supera con determinación interior y fuerza espiritual.
...que no pueden controlar al mundo a su alrededor, pero que son los maestros de sus propias almas.
...que las relaciones mejoran si valoran más la amistad que el ego, el compromiso que el orgullo, escuchar que aconsejar.
...a no odiar a una persona cuya diferencia temen, sino a temer ese tipo de odio.
...que hay placer en la fuerza de motivar a otros, no en la falsa fuerza de humillar.
...que el elogio de otros es halagador pero sin sentido si no se conjuga con el respeto a sí mismo.
...que el valor de una vida se mide mejor no por los años dedicados a acumular posesiones sino por los momentos dedicados a dar de sí mismo, compartiendo sabiduría, inspirando esperanza, secando lágrimas y conmoviendo corazones.
...que la belleza de una persona no se ve con los ojos sino con el corazón; y que aunque el tiempo y las penurias pueden destruir nuestra coraza exterior, nos pueden mejorar el carácter y la perspectiva.
...a abstenerse de juzgar, sabiendo que todas las personas están dotadas de cualidades y defectos, y que la aparición de unas u otros depende de la ayuda ofrecida o el daño infligido por otros.
...que a todas las personas se les ha dado el don de tener un yo único, y que el propósito de la vida es compartir lo mejor de ese don con el mundo.
Cuando los niños aprenden estos ideales y cómo practicarlos en el arte del buen vivir, ya no son niños... son una bendición para quienes los conozcan, y valiosos modelos para todo el mundo.
Tomado de la Red (no encontré el autor)

domingo, 12 de junio de 2011

Recuerda... Gandhi


Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla. Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia. Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal. Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien. "Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir"

viernes, 29 de abril de 2011

Cuatro Leyes de la Espiritualidad - India

Primera: "La persona que llega es la persona correcta",
Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están por un motivo.
Segunda: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante.
Tercera: "En cualquier momento que comience es el momento correcto".
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
Cuarta: "Cuando algo termina, termina".
Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución y comienzo de una nueva etapa; por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
Si este texto les llega hoy a su vidas es porque están preparados para entender que ningún copo de nieve cae en el lugar equivocado.

viernes, 22 de abril de 2011

Ecos en la eternidad... Gladiador

"Lo que hagamos en la vida hará ecos en la eternidad"
Éxito, reconocimiento, fama, gloria... Muchos de nosotros luchamos por razones como éstas, pero no puedes construir un buen nombre de un día para otro. Es necesario trabajar duro, incluso si hay tropiezos y caídas. Es necesario superar los obstáculos. Es necesario tener motivación, persevevar e insistir.
La vida es una sucesión de batallas. Trabajo, familia, amigos: todos tenemos un estatus actual. "Lo que hagamos en la vida hará ecos en la eternidad" Y también expectativas para el futuro. "En tres semanas estaré cosechando mi granja. Imaginen donde estarán y así será"
Y como siempre. Los giros y vueltas del destino nos sorprenden. "La grandeza es una visión"
No siempre podemos hacer sólo lo que nos gusta. Pero aquellos que les gusta lo que hacen y se sienten orgullosos de siempre hacerlo mejor. Hacen más progresos día a día.
Hay momentos de calma y frenéticos momentos decisivos. Cuando las buenas intenciones no son suficientes. Es cuando la vida nos demanda, coraje, valentía, creatividad y un indiscutible espíritu de lucha. La verdad es que los problemas y los reveses suceden con más frecuencia de la que nos gustaría.
Los tiempos cambian, llegan nuevos desafíos, nuevos objetivos. Los guerreros miran en los ojos del futuro sin miedo ni arrogancia pero con la confianza de quien está listo para la batalla.
Vivir es también prepararse para situaciones difíciles. El modo en que enfoquemos las dificultades es lo que hace la diferencia. A veces nos preguntamos: ¿cómo enfrentar los cambios radicales que se presentan frente a nosotros? Es como actuar en un nuevo escenario, donde pensábamos que lo hacíamos bien, ahora necesitamos aprender de nuevo. "Fuerza y Honor"
¿Cómo luchar sin dejar atrás valores fundamentales? Y más, ¿cómo saber exactamente qué necesitamos hacer en el momento correcto? Lo increíble es que precisamente durante las situaciones adversas, muchos  redescubren lo mejor de ellos mismos. Ética, amistad, la capacidad para crear nuevas estrategias basadas en la experiencia. El talento para promover alianzas positivas. Espíritu de liderazgo. La conciencia de que la fuerza reside verdaderamente en el trabajo en equipo. Todo esto aflora cuando las circunstancias lo exigen. Cuando se sabe que existe un objetivo mayor a ser alcanzado.
Claro que no es fácil abandonar hábitos, costumbres... No es fácil adaptarse a nuevos medios o emplear recursos con los que no estamos familiarizados. Pero todos los guerreros saben que el pesimismo y la inseguridad nos harán retroceder en momentos como éstos. Aunque la amenaza venga de muchas partes con agilidad, fuerza y determinación podemos alcanzar nuestros objetivos. La combinación de energía e inteligencia es como el equilibrio entre la emoción y la razón, son esenciales para el éxito.
Es una sensación extremadamente agradable llegar al fin de una tarea con el sentimiento de un deber cumplido. Y recibir la consagración y el respeto de todos nuestros colegas, la admiración de las personas que amamos... escuchar nuestro nombre con orgullo, el orgullo de haber visto en los obstáculos la oportunidad para crecer, el orgullo de quien sabe enfrentar las turbulencias de la vida y ganar... el orgullo de ser el ganador, quien no dejó los valores fundamentales.

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martes, 19 de abril de 2011

He aprendido...

He aprendido... que no puedes hacer que alguien te ame.
Todo lo que puedes hacer es ser alguien amoroso. El resto depende de los demás.
He aprendido... que no importa cuánto me preocupe o interese por la gente, algunas personas simplemente no actúan recíprocamente.
He aprendido... que lo que cuenta no es lo que tienes en la vida, sino a quien tienes en tu vida.
He aprendido... que toma años construir una confianza, y sólo segundos para destruirla.
He aprendido que no te debes comparar con lo mejor que otros pueden hacer, sino con lo que tú mejor puedes hacer.
He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica.
He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo mostrártelo.
He aprendido que el dinero es una mala manera de evaluar.
He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar.
He aprendido que algunas veces la gente que tú esperas que te pateen cuando estás caído serán los que ayudan a levantarte.
He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. Igual sucede con el amor verdadero.
He aprendido... que toma su tiempo llegar a ser la persona que quiero ser.
He aprendido que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con cuántos cumpleaños has celebrado.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo.
He aprendido que tu vida puede cambiar en cuestión de horas por gente que ni siquiera conoces.
He aprendido que el paradigma en que vivimos no es todo lo que se nos ha dado.
He aprendido... que siempre puedo seguir adelante, aún cuando pensaba que ya no podía.
Recuerda que... La vida es un aprendizaje constante, y aprendes muchas veces de quien menos te imaginas.

jueves, 24 de marzo de 2011

Si yo cambiara...

Si yo cambiara mi manera de pensar hacia los otros... los comprendería. Si yo encontrara lo positivo en todos... con qué alegría me comunicaría con ellos! Si yo cambiara mi manera de actuar ante los demás... los haría felices. Si yo aceptara a todos como son... sufriría menos. Si yo deseara siempre el bienestar de los demás... sería feliz. Si yo criticara menos y amara más... cuántos amigos ganaría. Si yo comprendiera plenamente mis errores y defectos y tratara de cambiarlos... cuánto mejoraría mi hogar y mis ambientes! Si yo cambiara el tener más por el ser más... sería mejor persona. Si yo cambiara de ser Yo, a ser Nosotros... comenzaría la civilización del Amor. Si yo cambiara los ídolos: poder, dinero, sexo, ambición, egoísmo y vanidad definitivamente por: Libertad, Bondad, Verdad, Justicia, Compasión, Belleza y Amor... comenzaría a vivir la verdadera felicidad. Si yo cambiara el querer dominar a los demás por el autodominio... aprendería a amar en libertad. Si yo dejara de mirar lo que hacen los demás...tendría más tiempo para hacer más cosas. Si yo cambiara el fijarme cuánto dan los otros para ver cuánto más puedo dar yo... erradicaría de mí la avaricia y conocería la abundancia. Si yo cambiara el creer que sé todo... me daría la posibilidad de aprender más. Si yo cambiara el identificarme con mis posesiones como títulos, dinero, status, posición familiar... me daría cuenta que lo más importante de mí es que Yo Soy un Ser de Amor. Si yo cambiara todos mis miedos por Amor... sería definitivamente libre. Si yo cambiara el competir con los otros por el competir conmigo mismo... sería cada vez mejor. Si yo dejara de envidiar lo ajeno... usaría todas mis energías para lograr lo mío. Si yo cambiara el querer colgarme de lo que hacen otros por el desarrollar mi propia creatividad... haría cosas maravillosas. Si yo cambiara el esperar cosas de los demás... no esperaría nada y recibiría como regalo todo lo que me dan. Si yo amara el mundo... lo cambiaría. Si yo cambiara... cambiaría el mundo.

Basado en el poema "Si yo cambiara" de la escritora mexicana Anamaría Rabatté y Cervi (1933-2010)

lunes, 21 de marzo de 2011

Serás un triunfador...

Cuando el egoísmo no limite tu capacidad de amar. Cuando confíes en ti mismo aunque todos duden de ti y dejes de preocuparte por el qué dirán. Cuando tus acciones sean tan concisas en duración como largas en resultados. Cuando puedas renunciar a la rutina sin que ello altere el metabolismo de tu vida. Cuando sepas distinguir una sonrisa de una burla, y prefieras la eterna lucha que la compra de la falsa victoria. Cuando actúes por convicción y no por adulación. Cuando puedas ser pobre sin perder tu riqueza y rico sin perder tu humildad. Cuando sepas perdonar tan fácilmente como ahora te disculpas. Cuando puedas caminar junto al pobre sin olvidar que es un hombre, y junto al rico sin pensar que es un dios. Cuando sepas enfrentar tus errores tan fácil y positivamente como tus aciertos. Cuando halles satisfacción compartiendo tu riqueza. Cuando sepas obsequiar tu silencio a quien no te pide palabras, y tu ausencia a quien no te aprecia. Cuando ya no debas sufrir por conocer la felicidad y no seas capaz de cambiar tus sentimientos o tus metas por el placer. Cuando no trates de hallar las respuestas en las cosas que te rodean, sino en Dios y en tu propia persona. Cuando aceptes los errores, cuando no pierdas la calma, entonces y sólo entonces...
Serás... ¡UN TRIUNFADOR!
Tomado de la Red

Cuando aprendas a considerar tu vida. W. Dyer

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el ...