lunes, 20 de septiembre de 2010

Árboles - Osho

"Un árbol crece. Podemos cortarle todas las ramas excepto una y permitir que el árbol crezca sólo en una dirección. Será un árbol muy pobre, muy feo; a la larga, tendrá grandes dificultades, pues una rama solitaria no puede crecer por sí sola; sólo puede hacerlo en medio de una familia de ramas. Llegará necesariamen­te el momento en que la rama sienta que ha llegado a un tope más allá del cual no puede seguir creciendo. Para que un árbol se desarrolle realmente, debe permitírsele crecer en todas direccio­nes. Sólo entonces será rico y fuerte.
El espíritu humano debe crecer como un árbol: en todas direcciones.... "

¿Has abrazado alguna vez un árbol?


El roble y el bambú

Primavera - El rapto de Perséfone

Desde los tiempos más remotos, el hombre, cuando no puede comprender el mundo externo que lo rodea, crea representaciones míticas. Así, la humanidad ha llegado ha mitificar desde la salida y la puesta del sol hasta los fenómenos atmosféricos, el crecimiento de las plantas, el nacimiento y la muerte. La primavera es la estación del renacimiento... así lo entendieron la gran mayoría de las religiones antiguas y, a partir de ello, levantaron muchos de sus mitos. En este contexto, la primavera es vista como lo muerto que renace. Una vez más ocurre el milagro: de los arboles deshojados renacen nuevos brotes y, una vez más, hay cosecha, es decir, vida.

Mahoma decía: "No hay gota en los mares, ni fruto en los árboles, ni planta en la tierra que no tenga en cada semilla un ángel que cuide de ella". La naturaleza está entonces ligada a lo sagrado y protegida por los guardianes de dios para que al hombre no le falte el sustento. Para algunos pueblos eslavos y escandinavos, por ejemplo, los templos consagrados a sus dioses eran bosques, lagos y árboles sagrados, pero todos celebraban festivales que podían durar semanas porque para todos los pueblos la primavera siempre era algo festivo.

Las diosas Démeter(1) y Perséfone(2) representaban para los pueblos de la antigüedad los poderes de la naturaleza, su transformación y la emergencia cíclica. En la antigua Grecia, el primer día de la primavera era el día en que Perséfone(2), prisionera bajo tierra durante seis meses, volvía al regazo de Deméter(1), su madre.
Cuenta Homero que en el sureste de Europa hubo un tiempo en el que reinaba la eterna primavera. La hierba siempre era verde y espesa y las flores nunca marchitaban. No existía el invierno, ni la tierra yerma, ni el hambre. La artífice de tanta maravilla era Démeter(1), la cuarta esposa de Zeus(3). De este matrimonio nació Core, luego llamada Perséfone(2). Se trataba de una hermosa joven adorada por su madre que solía acercarse a un campo repleto de flores a jugar. Un día, pasó por allí el terrible Hades(4) con su temible carro tirado por caballos. Se encandiló con Perséfone(2) y la raptó para llevarla al subsuelo, su territorio. Deméter(1), al no encontrar a su hija y con una antorchas en cada mano, emprendió una peregrinación de nueve días y nueve noches. Al décimo día el Sol, que todo lo ve, se atrevió a confesarle quién se había llevado a su hija. Irritada por la ofensa, Démeter(1) decidió abandonar sus funciones y el Olimpo. Vivió y viajó por la tierra. Esta se quedó desolada y sin ningún fruto ya que, privada de su mano fecunda, se seca y las plantas no crecen. Ante este desastre Zeus(3) se vio obligado a intervenir pero no pudo devolverle la hija a su madre. Es que Perséfone(2) ya había probado el fruto de los infiernos (la granada) y por eso le era imposible abandonar las profundidades y regresar al mundo de los vivos. Sin embargo, se pudo llegar a un acuerdo: una parte del año Perséfone(2) lo pasaría con su esposo y, la otra parte, con su madre.
Lo que este mito indica es que cuando Perséfone(2) regresa con su madre, Démeter(1) muestra su alegría haciendo reverdecer la tierra, con flores y frutos. Por el contrario, cuando la joven desciende al subterráneo, el descontento de su madre se demuestra en la tristeza del otoño y el invierno. Así se renueva anualmente el ciclo de las estaciones y así explicaban los griegos la sucesión de ellas: el otoño y el invierno son tristes y oscuros como el corazón de Deméter(1) al estar separada de su hija. La alegría y la serenidad retornan cuando vuelve con ella, es decir, cuando comienza la primavera.

(1) Deméter
Diosa de la fecundidad de los campos, la Madre Tierra, diosa del trigo, que proporciona el pan. En la mitología latina es Ceres, que está representada como una digna matrona que porta dos antorchas, símbolo de nacimiento y de luz.
(2) Perséfone
Representa a la primavera. Para los romanos era Proserpina.
(3) Zeus
Padre de los dioses, dueño y señor del cielo.
(4) Hades
Dios de los infiernos que rige en el Tártaro o Mundo de los Muertos.


Fuente:
http://www.me.gov.ar/efeme/21desetiembre/primavera/persefone.html

miércoles, 15 de septiembre de 2010

TAO - El camino

TAO significa camino sin meta. Es simplemente el Camino. Fue una prueba de valentía de parte de Lao Tsé decirle a la gente, hace veinticinco siglos, que no hay una meta y que no vamos a ninguna parte. Sólo vamos a estar aquí, así que pasemos el tiempo de la manera más bonita, más cariñosa y más dichosa posible. Él llamó a esto su filosofía del Tao.
Mucha gente le preguntaba: "Dado que en tu filosofía no tienes ninguna meta, ¿por qué has elegido el nombre de Tao?"
A lo que él contestaba: "Precisamente por eso he decidido llamarla el Camino: de esta forma nadie se olvida de que no hay ninguna meta, de que sólo hay el Camino".
El Camino es bello; el Camino está lleno de flores. Y el Camino se hace más y más bello a medida que tu consciencia se hace más sabia. En cuanto has alcanzado la cima, todo se convierte en algo tan extático, que te das cuenta de pronto que éste es el sitio, de que éste es el hogar. Estuviste corriendo de aquí para allá sin necesidad.
¡Así que anula los boletos que has comprado! No hay ningún sitio adónde ir.

Fuente: TAO. Su historia y enseñanzas. Osho

lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Qué significa Tao Te Ching?

Lao Tse escribió el Tao hace más de 2.500 años como manual para los líderes. En la antigua China, conducir con inteligencia significaba vivir inteligentemente, buscar el equilibrio y la integración personal con los ciclos de la naturaleza. Las enseñanzas del Lao Tse asumen hoy una importancia especial cuando buscamos no sólo la paz mental sino también la paz en nuestro mundo. Al buscar nuevos modelos de armonía en todo, desde la salud holística, la psicología y la física a la ecología y la acción social, muchas personas redescubren la sabiduría del Tao Te Ching.
La paz, comprendió Lao Tse, es una tarea interior. Sólo cuando hallamos la paz dentro de nosotros mismos podemos ver con más claridad, actuar de manera más efectiva, cooperando con las energías de nuestro interior y de nuestro entorno para construir un mundo más pacífico. El Tao enseña que nuestras acciones tienen consecuencias trascendentes, señalando la importancia del equilibrio y de la reacción íntima entre nosotros y nuestro ambiente. Al ver más allá de las cambiantes mareas de las circunstancias, reconocemos los ciclos naturales. El Tao enseña paciencia, precisión y oportunidad. Al tomar distancia de los problemas, descubrimos las soluciones. Aprendemos a dejar de resistir y a fluir con los modelos naturales, aportando mayor alegría y armonía a nuestra vida.
El Tao conduce hacia afuera, promoviendo la acción de buenos resultados porque primero conduce hacia adentro. Si miramos debajo del bullicio y la confusión de nuestra vida, reconocemos nuestros ritmos interiores, que son parte de los ritmos dominantes de la naturaleza.
El título del Tao Te Ching subraya la relación vital entre la paz interior y la exterior. Ching quiere decir libro sagrado. Pero Tao significa "el camino", a la vez un sendero y un principio de orden. Los traductores lo han denominado el único principio que subyace en toda la creación, las leyes de la naturaleza, la verdad y la fuente de toda la vida.
El símbolo chino para Tao combina una cabeza, que representa la sabiduría, con el símbolo para caminar. Una traducción literal sería seguir el camino de la sabiduría, combinando teoría y práctica.
La palabra Te significa virtud de carácter. Su símbolo chino combina los signos para "ir", "recto" y luego "el corazón". Trascendiendo el conflicto interior, Te significa vivir de manera auténtica, según nuestro verdadero carácter. Con la sabiduría del Te combinamos intuición con compasión; nuestras acciones son congruentes con nuestros sentimientos más profundos.
El Tao Te Ching es el camino que surge directamente del corazón.
"¿Por qué los antiguos honraron al Tao?
porque mediante él
podemos hallar un mundo de paz,
dejando atrás un mundo de preocupaciones,
y poseer el mayor tesoro bajo el cielo."
Tao 62

Fuente: El Tao de la Paz interior. Diane Dreher

Los chakras iluminados

La reconocida maestra del sistema de energía humana, Anodea Judith, se ha asociado con Alex Wayne (arte digital) y Robin Plata (música) para crear un sensacional paseo visual y auditivo a través de “las ruedas de la vida” en “Los Chakras Iluminados: Un Viaje Visionario a Su Mundo Interior”.
A lo largo de la espina dorsal, siete vórtices corresponden a los elementos, partes del cuerpo, y situaciones de la vida. De acuerdo con Judith, estos centros giratorios conocidos como chakras son siete capas de manifestación que forman un puente de arco iris entre el Padre Cielo y la Madre Tierra. Este puente sirve como peldaños de la materia al espíritu. La rotación de los chakras proviene de dos corrientes básicas: una desde arriba y otra desde abajo. A medida que estas corrientes se entretejen a través de los chakras, hace que estos giren como engranajes, y nos muevan a través de nuestro viaje de la vida.

Primera Parte


Segunda Parte


Tercera Parte


Una Producción de Sacred Centers - www.sacredcenters.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Qué son los chakras? Video.

En este video de la serie Avatar, el maestro explica claramente qué son lo chakras y cómo hacer para mantenerlos funcionando sin bloqueos. ¡Excelente!



Fragmento: Capítulo 19 -Avatar

martes, 7 de septiembre de 2010

Estar ahí - Osho

"Conforme tu conciencia crece, el mundo empieza a cambiar. No necesitas hacer nada directamente; todos los cambios que se suceden se dan casi por sí mismos. La única cosa que necesitas es un esfuerzo por estar más consciente.
Vuélvete más conciente de todo lo que haces. Al caminar, hazlo conscientemente, lleva toda tu atención a caminar. Hay una gran diferencia entre caminar de manera inconsciente y llevar al acto la cualidad de la conciencia. El cambio es radical. Puede no ser visible desde el exterior pero en el interior se está moviendo realmente en otra dimensión.
Intenta un acto pequeño: por ejemplo, al mover tu mano lo haces mecánicamente. Entonces muévela, con mucha conciencia, sintiendo lentamente el movimiento y observando desde tu interior cómo lo haces.
Con sólo ese gesto estás en el umbral de lo divino porque está sucediendo un milagro. Ése es uno de los misterios que la ciencia aún no es capaz de medir. Decides que quieres mover la mano y la mano sigue tu deseo. Es un milagro porque es conciencia contactando materia, y no sólo eso, sino materia siguiendo la conciencia. El puente no ha sido encontrado. Es mágico. Lo haces todo el día, pero aún no lo has hecho conscientemente, de otra manera con ese simple gesto surgiría una gran meditación en ti.
Ésa es la manera en que lo divino mueve a toda la existencia. Caminando, sentado, escuchando o hablando, permanece alerta."

Fuente: Tónico para el alma - Meditaciones y ejercicios para combatir las inquietudes cotidianas.

Cuando aprendas a considerar tu vida. W. Dyer

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el ...