viernes, 19 de noviembre de 2010

Colores de las velas. Propiedades.

Todos los colores irradian vibraciones diferentes cada día. Si manejamos un color que coincida con nuestra propia vibración o deseo, la energía fluirá correctamente derramando equilibrio, armonía y salud.
Elija una vela de color apropiado para lo que quiere lograr y enciéndala durante unos minutos cada día.
Azul claro: Habilidad psíquica y compasión.
Todos tenemos habilidades psíquicas que podemos desarrollar, y el azul claro tradicionalmente se ha asociado a los poderes psíquicos. También es un buen color para usar durante la meditación y entrar en contacto con nuestras intuiciones y emociones suaves. Si su corazón se ha endurecido, tal vez porque fue herido, puede usar una vela azul claro para entrar nuevamente en contacto con su lado más sensible.
Azul: Serenidad, paz interior, incrementar la intuición, sanación, tranquilidad y perdón.
Uno de los mejores regalos que puede uno darse a sí mismo es un sentimiento de paz interior. Es uno de los ingredientes esenciales para una vida feliz, equilibrada. Meditar con una vela azul nos ayuda a entrar en contacto con esa área de equilibrio interior.
Azul marino: Armonía, comprensión y verdad.
Azul plata: Sabiduría profunda, intuición.
Verde mar: Sanación y protección emocional, y acción tranquilizante.
Verde claro: Nuevos comienzos, parecer y sentirse más joven.
El verde claro es el color de la nueva vida, de la primavera. A menudo este color se usa para originar un sentimiento de renacimiento y renovación.
Verde: Sanación, dinero, prosperidad, suerte, fertilidad y abundancia.
Turquesa: Conocimiento, meditación y creatividad.
Amarillo: Clarividencia, aprendizaje, mente, comunicación, felicidad, suerte e inteligencia.
Rojo: Amor, pasión, energía, entusiasmo y valor.
Rosa: Autoestima y reforzamiento de la amistad.
Naranja: Fortaleza, autoridad, atracción, alegría, éxito y pensamientos positivos.
Melocotón: Fortaleza y alegría suaves.
Rosado: Amor emocional, amistades, bondad y generosidad, ternura, armonía y afecto.
Es importante recordar que el amor emocional no siempre es lo mismo que el amor romántico. Encender una vela rosada nos abre al amor de tipo comunitario, el amor que se encuentra en las amistades y el amor a todos los seres vivos.
Morado: Confianza, éxito, progreso profesional, espiritualidad, sabiduría y conciencia psíquica.
Lavanda: Intuición, dignidad y espiritualidad.
Marrón: Fortaleza, estabilidad y adquisición de tierras.
Una vela marrón es perfecta para penetrar en nuestras reservas interiores en busca de fortaleza, estabilidad, viabilidad y autodisciplina, porque el marrón representa la Tierra y usted necesita estar sólidamente asentado a fin de ser capaz de sacar fuerzas de su propio interior. También es un color excelente si está buscando una casa a la que mudarse o está interesado en comprar un terreno.
Negro: Transformación, magia, sabiduría subconsciente, absorción y destrucción de la energía negativa y cambio. El color negro representa cosas diferentes para personas diferentes. En primer lugar, en la cultura occidental, se considera como un color de luto o gran seriedad, incluso puede representar al mal, pero para otros simboliza lo oculto, la mente profunda subconsciente o los recuerdos reprimidos y los antiguos miedos. También contiene las semillas de la creatividad, listas para ser liberadas. ¡Es como la noche, siempre dispuesta a entregarse a un día nuevo y resplandeciente!
Blanco: Protección, paz, pureza, verdad, armonía y logro espiritual. El blanco siempre se ha relacionado con un nivel superior de pureza. Así pues, para alcanzar nuestro más alto nivel de energías vibratorias, deseos y logro espiritual, es muy recomendable meditar con una vela blanca.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Meditación con una vela.

Rezar a la luz del fuego es una práctica sumamente antigua, que se remonta a los albores de la civilización. El fuego, que es uno de los elementos más poderosos, puede limpiar una determinada área, pero al mismo tiempo destruirla. Calienta, pero también quema. La meditación con velas es una herramienta que utiliza el poder del fuego. Se emplea para visualizaciones y para calmar el ser interior. De hecho la llama  simboliza el ser interior.
El color de una vela representa un importante papel para alcanzar el resultado deseado, al igual que su aroma. Puede elegir el color o el aroma apropiado de acuerdo a lo que quiere lograr. O simplemente una vela blanca para alcanzar nuestro más alto nivel de energías vibratorias, deseos y logro espiritual.
Propuesta para meditar
Siéntese en una habitación oscura -o una habitación iluminada por una luz débil-, puede acompañar la meditación con una música suave. Tome entre sus manos una vela del color con el que desee trabajar. Mientras se sienta sosteniendo la vela, cierre los ojos y respire profundamente tres veces. Si hay algo específico en lo que quiere meditar, deje que la imagen de ese objeto o sentimiento entre en su mente. Abra los ojos. Si no hay nada específico, entonces simplemente aclare su mente, coloque la vela en un candelabro y enciéndala.
Ahora, siéntese de nuevo y mire fijamente la llama durante unos minutos. Perciba los colores, la manera en que baila, se eleva y adelgaza, y luego se acorta y se ensancha. Sea conciente de cada respiración, de cada sensación de su piel y de la temperatura de la habitación. Deje que su mente conciente fluya mientras sus mente inconciente "conversa" con la llama. Si tiene una imagen formada de lo que desea, sumérjase en esa imagen y piense que realmente está viviendo su deseo. Imagine cada una de sus facetas. Continúe cómodamente sentado frente a la vela todo el tiempo que quiera, simplemente relájese y disfrute de la luz. Simplemente continúe meditando mientras se sienta cómodo haciéndolo.
Cuando medita, lo que está haciendo esencialmente es pedir a la energía del universo que lo ayude. Sobre todo, disfrute de un momento de tranquilidad y de paz interior.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Acerca del Amor. Osho

El amor es la luminosidad, la fragancia de conocerse a uno mismo, de ser uno mismo.  Es alegría desbordante.  El amor ocurre cuando descubres quién eres; entonces no puedes hacer otra cosa que compartir tu ser con los demás.  El amor ocurre cuando te das cuenta de que no estás separado de la existencia, cuando te sientes en una orgásmica unidad orgánica con todo lo que existe.
El amor no es una relación, es un estado del ser, no tiene nada que ver con nadie más.  Uno no se “enamora”, uno es amor.  Y por supuesto cuando uno es amor, uno está “enamorado”; pero eso es un resultado, una consecuencia; ese no es el origen del amor.  Su origen es que uno es amor.
¿Y quién puede ser amor?  En realidad si no eres consciente de quién eres no puedes ser amor.  Serás miedo.  El miedo es justo lo contrario al amor.  Recuerda, el odio no es lo contrario al amor, como la gente cree; el odio es amor puesto boca abajo, no es lo contrario al amor.  Lo verdaderamente opuesto al amor es el miedo: en el amor uno se expande, en el miedo uno se encoge; en el miedo uno se cierra, en el amor se abre; en el miedo uno duda, en el amor confía; en el miedo uno se siente solo, en el amor desaparece; por lo que no es una cuestión de soledad en absoluto.  Cuando uno no es, ¿cómo puede sentirse solo?  Entonces los árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están todavía dentro de ti.  El amor ocurre cuando has conocido tu paraíso interior…
Los niños están libres del miedo, nacen sin miedo.  Si la sociedad puede apoyarlos, ayudarlos a subir a los árboles, escalar montañas y nadar en océanos y ríos; si puede ayudarlos de cualquier forma posible a convertirse en aventureros, aventureros de lo desconocido; si puede crear una gran búsqueda en lugar de darles creencias muertas, entonces los niños se convertirán en grandes amantes de la vida.  Y esa es la verdadera religión.  No hay religión más elevada que el amor.
Medita, danza, canta y profundiza más en ti mismo.  Escucha más atentamente a los pájaros.  Mira a las flores con respeto, maravíllate; no acumules conocimiento, no vayas etiquetando las cosas.  Eso es el conocimiento: el gran arte de etiquetarlo todo, categorizarlo todo.  A partir de ahora, empieza a aprender a tocar la flauta o la guitarra.  Encuéntrate con gente, mézclate con ella, con tanta como puedas, porque a través de cada persona se muestra una cara diferente de Dios.  Aprende de la gente. No tengas miedo; esta existencia no es tu enemiga.  Esta existencia te protege, está dispuesta a ayudarte en todo lo posible.  Si confías, empezarás a sentir una nueva fuente de energía en ti; esa energía es el amor.  Esa energía quiere bendecir toda la existencia, porque en esa energía uno se siente bendito.  Y cuando te sientes bendito, ¿qué otra cosa puedes hacer excepto bendecir toda la existencia?
El amor es un profundo deseo de bendecir toda la existencia.

Fuente: Los misterios de la vida. Osho

domingo, 14 de noviembre de 2010

Paz perfecta - Cuento

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El Rey admiró y observó todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo, era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban.
Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura, también tenía montañas, pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos truenos. Montaña abajo parecía el retumbar un espumoso torrente de agua.
Todo esto no se revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido.
Allí en el rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en medio de su nido… Paz perfecta.
El Rey escogió la segunda.
Y explicó a sus súbditos el porqué:
Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro ni dolor.
Paz significa que a pesar de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.

Creo que este es el verdadero significado de la paz.
Cuando encontremos la paz en nuestro interior, tendremos equilibrio en la vida.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Sonrisa interna. Osho

Cuando estés sentado sin nada que hacer, relaja la mandíbula inferior y abre ligeramente la boca. Empieza a respirar desde la boca, pero sin profundidad. Deja que el cuerpo respire, de modo que la respiración sea superficial y se haga cada vez más superficial.
Y cuando sientas que la respiración es muy superficial y tengas la boca y la mandíbula sueltas, todo tu cuerpo se sentirá muy relajado. En ese momento, empieza a sentir una sonrisa: no en la cara, sino en todo tu ser interno.
No es una sonrisa que viene de los labios: es una sonrisa existencial que se extiende por dentro.
No hace falta sonreír con los labios del rostro, es como si sonrieras desde el vientre.
Y es una sonrisa, no una risa, de modo que es muy, muy suave, delicada, frágil, como una pequeña rosa que se abre en el vientre, permitiendo que su fragancia se extienda por todo el cuerpo.
Cuando conozcas qué es esta sonrisa, podrás sentirte feliz durante 24 horas. Y cuando sientas que estás perdiendo esa felicidad, cierra los ojos, y retoma otra vez esa sonrisa, que volverá a estar ahí. Durante el día puedes recuperar la sonrisa interna todas las veces que quieras.

Siempre está allí.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cerrando círculos. Paulo Coelho

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

El arte de vivir. Osho

Recientemente has dicho que la mayoría de la humanidad está vegetando, no viviendo. Por favor, explícanos el arte de vivir para que también la muerte pueda convertirse en una celebración.

El hombre nace para vivir la vida, pero puede perdérsela; todo depende de él. Puede respirar, puede comer, puede envejecer, puede caminar hacia la tumba, pero eso no es vivir. Es una muerte gradual de la cuna a la tumba, una muerte gradual de setenta años. Y debido a que a tu alrededor hay millones de personas muriéndose gradualmente, muriéndose lentamente, empiezas a imitarlas. Los niños aprenden todo de las personas que les rodean, y estamos rodeados de muerte. Así que primero habrá que entender lo que quiero decir con vivir la vida. No consiste solamente en hacerse viejo. Consiste en hacerse mayor, en crecer. Envejecer y crecer son dos cosas diferentes. Cualquier animal es capaz de envejecer; crecer es el privilegio de los seres humanos. Pero solamente unos pocos ejercen su derecho.
Crecer significa adentrarse cada vez más profundamente en el principio de la vida momento a momento; significa distanciarse de la muerte, no adentrarse en la muerte. Cuanto más profundamente te adentras en la vida, tanto más percibes la inmortalidad inherente en ti. Te distancias de la muerte; llega un momento en que puedes ver que la muerte no es otra cosa que un cambio de atuendo, un cambio de casa, un cambio de forma; nada muere, nada puede morir. La muerte es la mayor ficción.
Para crecer, simplemente mira un árbol. A medida que el árbol crece hacia arriba sus raíces crecen más profundamente hacia abajo, más hondo. Hay un equilibrio: cuanto más se eleva el árbol, más profundas son sus raíces. No puede existir un árbol de cincuenta metros de altura que tenga raíces pequeñas; no podrían sostener a un árbol tan grande. En la vida, crecer significa profundizar en ti mismo: es ahí donde están tus raíces.
Fuente: De la medicación a la meditación. Osho

Cuando aprendas a considerar tu vida. W. Dyer

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el ...